Agentes del ICE podrían empezar a usar guantes para administrar descargas eléctricas a migrantes

Los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) podrían estar equipados próximamente con guantes capaces de administrar descargas eléctricas a personas que no acaten sus órdenes. La noticia ha generado preocupación por el posible uso indebido de estos dispositivos, en un contexto en el que la agencia migratoria ha sido señalada por su presunta responsabilidad en diversos casos de maltrato, abuso y muertes de decenas de migrantes, incluidos varios mexicanos.
Esta semana, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) publicó un aviso de su sistema de previsión de planificación de adquisiciones, en el que señala que el ICE destinará hasta 20 millones de dólares para adquirir una serie de “dispositivos conductivos de distracción y desescalada”, conocidos como CTG-5 G.L.O.V.E. (siglas en inglés de Generated Low Output Voltage Emitter).
Los guantes tácticos CTG-5 G.L.O.V.E. forman parte del portafolio de soluciones “no letales” de Compliant Technologies, una empresa fundada por veteranos de las fuerzas de seguridad pública que ofrece productos para “manejar situaciones peligrosas con confianza y control”, según su sitio web.
La SRE presentará denuncias penales y evalúa demandas civiles tras 14 muertes en custodia y 3 en operativos; no hay detenidos ni responsables identificados.
La compañía describe los G.L.O.V.E. como un “compañero invisible” y un “multiplicador de fuerza” que permite a los agentes eficientar sus labores dentro de las tácticas, técnicas y procedimientos establecidos por sus respectivas agencias.
Los guantes pueden utilizarse como cualquier otro par destinado al patrullaje policial. Sin embargo, incorporan un interruptor que, al activarse y entrar en contacto con la piel de una persona, libera una descarga de entre 324 y 362 voltios, con un límite máximo de 380 voltios, una descarga menor a lo que puede administrar un taser.
Según el fabricante, “la incomodidad asociada a la estimulación suele ser eficaz para lograr que las personas obedezcan en menos de tres segundos y no deja quemaduras, marcas ni cicatrices”.
De acuerdo con las especificaciones técnicas, cada impulso eléctrico tiene una duración aproximada de entre 114 y 116 microsegundos, mientras que el sistema genera entre 29 y 30 descargas por segundo. El manual de uso precisa que no debe aplicarse la carga de dos guantes a una misma persona de manera simultánea y desaconseja utilizarlos durante más de 15 segundos.
El documento señala que, para cumplir con su propósito, los dispositivos deben entrar en contacto directo con la piel y advierte que no deben emplearse en personas embarazadas, con marcapasos o afecciones cardíacas, adultos mayores, niños ni personas con discapacidades graves.
Cabe destacar que los CTG-5 G.L.O.V.E. incluyen una función para registrar eventos, lo que permitiría monitorear determinadas acciones realizadas con el dispositivo. Además, los usuarios deben obtener una certificación que acredite que cuentan con las aptitudes necesarias para utilizarlos correctamente. Esta acreditación debe renovarse cada dos años.
Hasta el momento, se desconoce cuántos guantes espera adquirir el ICE y cuándo podría comenzar su utilización por parte de los agentes migratorios. Sin embargo, el aviso del DHS precisa que el contrato podría publicarse oficialmente este viernes y señala que los dispositivos podrían ser entregados en marzo del próximo año.
¿Una nueva arma para los abusos de ICE?
Las autoridades migratorias y Compliant Technologies no han emitido una postura sobre la posible compra. Sin embargo, defensores de los derechos civiles han expresado su preocupación por la medida, que, a su juicio, podría incrementar los casos de uso excesivo de la fuerza durante operativos, detenciones y procesos de custodia del ICE.
Jenn Rolnick Borchetta, subdirectora de proyectos sobre seguridad pública en la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles, declaró a The Associated Press que no existen garantías suficientes para confiar en que los agentes del ICE utilizarán estos dispositivos de manera adecuada.
“El ICE pasó el último año demostrando a este país que recurren a la fuerza con demasiada facilidad. Ahora podrán aplicar descargas eléctricas con solo presionar un botón, algo que tal vez nadie más vea. Introducir guantes que pueden usarse tan fácilmente para infligir un dolor terrible en los encuentros es una receta para el daño a la ciudadanía”, advirtió.
En contraste, John Peters, presidente del Instituto para la Prevención de Muertes Bajo Custodia, señaló que las descargas administradas por los guantes están diseñadas únicamente para distraer, y las comparó con una picadura de abeja.
“Para los agentes más pequeños, más débiles o de mayor edad, creo que supone una gran ventaja”, afirmó, al considerar que estos dispositivos podrían permitir detenciones más rápidas y reducir la duración de los enfrentamientos.
No obstante, Peters reconoció que es previsible que algunos agentes hagan un uso indebido de los dispositivos, por lo que será necesario que el ICE establezca políticas claras de regulación y programas sólidos de capacitación para garantizar su utilización adecuada.