Alerta naranja en Guatemala por intensa erupción del Volcán de Fuego, el más activo de Centroamérica

El Volcán de Fuego, considerado el más activo de Centroamérica, entró en una nueva fase eruptiva, situación que obligó a las autoridades de Guatemala a declarar alerta naranja, el segundo nivel más alto en la escala de riesgo. Como consecuencia, durante la noche de este lunes, decenas de familias que habitan en las cercanías del coloso fueron evacuadas de manera preventiva.
La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED) informó que los desalojos buscan proteger a la población más vulnerable del caserío El Porvenir y de la aldea Las Lajitas, ubicados en el municipio de San Juan Alotenango, departamento de Sacatepéquez.
Por su parte, el Centro de Pronóstico Vulcanológico del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (INSIVUMEH) indicó que el volcán no registraba actividad eruptiva desde junio del año pasado. No obstante, durante la tarde del domingo comenzó a detectarse un incremento en su actividad. El organismo señaló que el cono permanece en una fase eruptiva intensa e inusual que podría prolongarse entre 24 y 72 horas.
Las dos cámaras de magma que componen al volcán Masaya provocan cambios en su comportamiento que deben ser vigilados con frecuencia, según los científicos.
Los especialistas del instituto concluyeron que el volcán alcanzó una “fase de paroxismo”, es decir, el periodo de mayor intensidad explosiva dentro de una erupción. Esta etapa se distingue por explosiones mucho más violentas, variaciones en la dirección y cantidad de ceniza expulsada, así como un aumento en el número, alcance y volumen de los flujos piroclásticos, avalanchas de gases extremadamente calientes, ceniza, rocas y fragmentos volcánicos que descienden por las laderas a gran velocidad. Los vulcanólogos advirtieron que, durante esta fase, estos flujos representan el principal peligro para las comunidades asentadas en las inmediaciones del volcán.
En un primer momento, los flujos piroclásticos descendieron por la barranca Seca, recorriendo entre cinco y siete kilómetros sin alcanzar zonas pobladas. Sin embargo, conforme avanzó la erupción, las autoridades confirmaron que el material incandescente comenzó a desplazarse también por la barranca Ceniza, uno de los cauces más afectados durante episodios eruptivos anteriores. Los especialistas no descartaron que estas corrientes puedan extenderse hacia otras barrancas, entre ellas Trinidad, Jute, Las Lajas y Honda.
Representantes del INSIVUMEH señalaron que las comunidades ubicadas en los departamentos de Escuintla, Sacatepéquez y Chimaltenango ya son atendidas acorde a los planes de respuesta y contingencia coordinados por la CONRED.
Recomendaciones ante una amenaza conocida
Las autoridades de protección civil recomendaron a la población mantenerse alejada de las barrancas cercanas al volcán, utilizar mascarillas para evitar la inhalación de ceniza, cubrir alimentos y depósitos de agua, así como resguardar al ganado y otros animales para reducir el impacto sobre los medios de vida de las comunidades aledañas.
También exhortaron a mantenerse atentos a la información oficial difundida por las autoridades y preparar un kit de emergencia con agua, alimentos, medicamentos y herramientas básicas que permita sobrevivir durante los primeros tres días posteriores a un desastre natural o accidente. En caso de emergencia, solicitaron comunicarse al número 119.
El Volcán de Fuego es el más activo de Centroamérica y, junto con el Pacaya y el Santiaguito, integra el grupo de los tres volcanes con mayor actividad en Guatemala. Está clasificado como un estratovolcán, es decir, un volcán alto y de forma cónica formado por capas sucesivas de lava solidificada, ceniza y fragmentos de roca. También figura entre los atractivos turísticos más destacados del país.
“Hasta nuevo aviso, queda restringido el acceso al volcán de Acatenango y se mantiene prohibido el ascenso al Volcán de Fuego”, indica una publicación de Asistencia Turística del Instituto Guatemalteco de Turismo. “Agencias, guías y visitantes deben suspender recorridos, respetar las restricciones y evitar accesos no autorizados”.
El coloso alcanza una altura de entre 3,763 y 3,768 metros sobre el nivel del mar y se localiza a unos 65 kilómetros de la Ciudad de Guatemala, entre los departamentos de Escuintla, Chimaltenango y Sacatepéquez. Los registros indican que mantiene actividad constante desde 2002, aunque existen evidencias documentadas de erupciones desde 1531.
El Volcán de Fuego entra en erupción, visto desde Alotenango, localidad ubicada a unos 50 kilómetros al suroeste de la Ciudad de Guatemala, el 4 de agosto de 2026.
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Su comportamiento habitual se caracteriza por emisiones de ceniza, flujos piroclásticos, coladas de lava y lahares. Sin embargo, durante la última década ha presentado explosiones frecuentes acompañadas de columnas de ceniza, avalanchas de bloques y nuevos flujos de lava.
A lo largo de su historia, el Volcán de Fuego ha protagonizado algunas de las erupciones más intensas de la región. Una de las más destacadas ocurrió en 1932, cuando la ceniza expulsada alcanzó territorio de El Salvador y Honduras, situados a aproximadamente 125 y 175 kilómetros del volcán, respectivamente. Más recientemente, en junio del año pasado, el coloso registró otra fase eruptiva de gran intensidad que obligó a evacuar a cerca de 800 personas.
No obstante, el episodio más devastador de la historia reciente ocurrió el 3 de junio de 2018. La erupción dejó más de 200 personas fallecidas, una cifra similar de heridos y más de 1.7 millones de habitantes afectados en los departamentos de Escuintla, Chimaltenango y Sacatepéquez.