Astrónomos completan el mayor mapa del universo: explora gratis 4,000 millones de objetos espaciales

La naturaleza de la fuerza que acelera la expansión del universo sigue siendo uno de los mayores misterios de la astronomía. Según el modelo estándar, la materia ordinaria que la humanidad puede observar directamente no representa más que el 5% del universo total, mientras que se cree que el 95% restante está compuesto por entidades de naturaleza desconocida denominadas “materia oscura” y “energía oscura”.
El “Spectrograph for Dark Energy Survey” (DESI) se desarrolló con el objetivo de desentrañar el misterio de la energía oscura. En abril de 2026, el DESI completó cinco años de observaciones y elaboró el mapa tridimensional del universo de mayor escala de la historia. En este contexto, se ha publicado recientemente la última versión de los datos de imagen bidimensionales que sirven de base al DESI, los “DESI Legacy Imaging Surveys”.
El proyecto Legacy Imaging Surveys comenzó con la selección de galaxias y cuásares para ser observados por DESI, y se ha desarrollado a lo largo de 13 años, con la incorporación de datos con el tiempo. Se basa en 263,407 exposiciones obtenidas de la cámara de energía oscura (DECam) de 570 megapíxeles a bordo del telescopio Blanco de la Fundación Nacional de Ciencias (NSF). También del telescopio Mayole en el Observatorio Nacional Kitt Peak y del telescopio Bourke en el Observatorio Steward de la Universidad de Arizona. Se combina con datos disponibles públicamente, como las observaciones del satélite de astronomía infrarroja WISE de la NASA y el Dark Energy Survey (DES).
Un grupo de galaxias situado en la constelación de Leo, conocido popularmente como “los siete gemelos de Copeland”.
Foto: DESI Legacy Imaging Surveys/LBNL/DOE & KPNO/CTIO/NOIRLab/NSF/AURA
Trece años de trabajo para sentar las bases
En este proyecto, más de 160 científicos han participado en la recopilación de datos, y un equipo de 20 personas ha completado el conjunto de datos definitivo. Hasta la fecha se han publicado más de 1,800 artículos científicos basados en estos datos, que se han convertido en uno de los pilares indispensables de la investigación astronómica.
El mapa publicado en esta ocasión cuenta con una impresionante cantidad de información, nada menos que 5.6 billones de píxeles, y recoge unos 4,000 millones de cuerpos celestes, entre los que se incluyen estrellas, galaxias, agujeros negros y asteroides. Cubre aproximadamente el 75% del cielo total mediante luz visible e infrarrojo cercano; se caracteriza por permitir observar hasta lo más profundo del universo exterior (el universo exoplanetario) sin que el polvo ni las estrellas de la Vía Láctea obstaculicen la visión. Los datos están a disposición de todo el mundo a través del "Legacy Survey Sky Viewer".
“Esto ya forma parte de la investigación astronómica”, explica David Schlegel, miembro del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley del Departamento de Energía de EE UU y codirector de Legacy Surveys. “Los investigadores que trabajan con objetos celestes suelen empezar por abrir el Legacy Imaging Viewer para identificar el objeto de estudio”.
Este mapa difiere radicalmente del mapa tridimensional de DESI publicado en abril de 2026. El mapa tridimensional reconstruye la historia del universo a lo largo de 11,000 millones de años y el efecto de la energía oscura a partir de observaciones espectroscópicas de más de 47 millones de galaxias y cuásares para determinar sus distancias.
El análisis de los datos de los tres primeros años, combinado con otras observaciones (como la luz más antigua que llega desde todas las direcciones del universo –la radiación cósmica de fondo en microondas– y las supernovas), ha revelado indicios de que la energía oscura podría no ser una fuerza constante. Quizás se está debilitando con el paso del tiempo. Se prevé que los resultados del análisis de todos los datos de los cinco años se publiquen en 2027.
Por su parte, los Legacy Imaging Surveys son, por así decirlo, fotografías precisas del cielo nocturno y no son más que datos bidimensionales que registran la posición y el brillo de los cuerpos celestes. Aunque no incluyen información sobre distancias ni velocidades, fue precisamente gracias a estos datos de imágenes que DESI pudo seleccionar los objetivos de observación y lograr la construcción de mapas tridimensionales. Se trata, por así decirlo, de la base para la creación de mapas tridimensionales y, al mismo tiempo, constituyen en sí mismos un valioso recurso de observación independiente.
Messier 96.
Un referente para los telescopios de próxima generación
Se prevé que, en el futuro, los datos de los “Legacy Surveys” se conviertan en datos de referencia importantes también para las instalaciones de observación de próxima generación. El Observatorio Vera C. Rubin, financiado conjuntamente por la NSF y el Departamento de Energía de EE UU, ha iniciado un programa de observación de diez años, y el telescopio espacial Nancy Grace Roman de la NASA ya ha sido lanzado. Se encuentra en fase de preparación para comenzar sus observaciones. Con la incorporación de estos datos de observación de nueva generación, los investigadores podrán comparar los datos del cielo nocturno más exhaustivos y completos hasta la fecha con los nuevos resultados de las observaciones. Además, está previsto que se utilicen para entrenar herramientas de inteligencia artificial y acelerar el análisis de datos astronómicos a escala de petabytes.
“La exploración del universo siempre comienza con imágenes del cielo nocturno”, afirma Arjun Day, codirector de Legacy Surveys y astrónomo del NOIRLab de la NSF. “Estos datos constituyen la base para estudiar la historia de la expansión del universo y la formación de la Vía Láctea. Sin embargo, el cielo nos pertenece a todos. Estos datos ofrecen a todo el mundo la oportunidad de descubrir sus maravillas”.
Si el mapa 3D de DESI es la brújula que nos permite acercarnos al misterio de la energía oscura, los Legacy Imaging Surveys son, por así decirlo, el mapa detallado que sustenta esa brújula. La combinación de ambos logros está permitiendo esbozar con mayor nitidez que nunca el pasado y el presente del universo.
Messier 96.
Editado por Daisuke Takimoto
Artículo originalmente publicado en WIRED Japón. Adaptado por Mauricio Serfatty Godoy.