¿ChatGPT nos está haciendo pensar igual? Científicos advierten sobre el efecto homogeneizador de la IA

El uso cada vez más extendido de sistemas de inteligencia artificial (IA) no solo podría unificar la manera en la que se expresan los humanos, también podría homogeneizar su cultura y cognición. Así lo suponen los investigadores que estudian cómo la capacidad de sistemas como ChatGPT para moldear activamente la información puede generar patrones de lenguaje, creatividad y cultura que, eventualmente, influirían en el actuar, el criterio y la toma de decisiones tanto de quienes crean contenido como de quienes lo consumen.
Desde el lanzamiento del popular chatbot de OpenAI y su posterior uso generalizado, diversos estudios han analizado la posible influencia que esta tecnología tiene en los procesos cognitivos de los humanos. Entre otras cosas, se han explorado los impactos que el uso frecuente y ordinario de herramientas de IA tiene en la creatividad, la concentración, la formación del criterio y el razonamiento, así como en la percepción e interpretación de ciertas experiencias.
Algunas de estas investigaciones concluyen que el uso recurrente de la IA podría difuminar la individualidad en todos estos procesos, disminuyendo la diversidad cultural y cognitiva entre las sociedades.
Un estudio en China encontró que el uso irreflexivo de IA puede afectar las capacidades del estudiante para aprender. Si bien no demuestra causalidad, se suma a la literatura científica que expone los riesgos de la IA en contextos académicos.
Un análisis aún no revisado por pares comparó cuentos escritos por personas con textos similares creados por cinco grandes modelos de lenguaje (LLM) y encontró que los contenidos generados por estos sistemas suelen compartir características narrativas con mayor frecuencia en comparación con los textos escritos en su totalidad por humanos.
En una línea similar, un estudio publicado en marzo comparó el desempeño de 22 modelos de IA y más de 100 personas para evaluar la diversidad de las respuestas ante una serie de desafíos creativos. Los resultados mostraron que los sistemas de IA generaron resultados ligeramente más originales que los participantes humanos. No obstante, las respuestas de los algoritmos fueron más parecidas entre sí.
Emily Wenger, científica informática de la Universidad de Duke y coautora de esta última investigación, señala que este fenómeno de unificación plantea cuestionamientos existenciales relacionados con la individualidad de los integrantes de la sociedad.
“Si todos usamos la IA para escribir nuestros correos electrónicos o cualquier otra cosa, ¿en qué nos convertiremos como especie? Hemos sufrido como sociedad cuando silenciamos o ignoramos las voces disidentes”, subrayó en una declaración retomada por Nature.
El fenómeno se ha detectado incluso en experiencias fuera de pruebas y experimentos controlados. El año pasado, investigadores de la Facultad de Ciencias Psicológicas y Cognitivas de la Universidad de Pekín analizaron más de 400,000 artículos publicados en la plataforma Web of Science antes y después del debut de ChatGPT-3.5. Los especialistas descubrieron que, aunque la cantidad de trabajos publicados por autor aumentó luego del lanzamiento y uso asistencial del sistema de IA, la similitud tanto en contenido como en estilo lingüístico se incrementó de manera considerable.
Los autores además sugieren que la homogeneidad del contenido puede permanecer incluso por meses, generando algo que denominaron como “cicatriz creativa”: “Aunque la IA generativa puede potenciar el desempeño creativo, los usuarios no adquieren realmente la capacidad de crear, sino que la pierden fácilmente una vez que la IA generativa deja de estar disponible”, explican.
Ese texto revisado por la IA no refleja tu personalidad
Los contenidos modificados por sistemas de IA también revelan otros problemas que trascienden la unificación de los patrones lingüísticos. Tras revisar más de 880,000 textos publicados en medios locales, plataformas de preimpresión como arXiv y Reddit, una investigación liderada por Zhivar Sourati, estudiante de doctorado en la Universidad del Sur de California en Los Ángeles, descubrió que el uso de LLM para corregir la gramática de publicaciones generadas por humanos difumina indicadores relacionados con la personalidad, los valores morales y las características demográficas de los autores.
Las conclusiones sugieren que la IA puede generar una pérdida de diversidad cultural, premisa que ha sido respaldada por otros estudios. Una investigación de 2025 analizó las diferencias y similitudes entre una serie de textos en los que un grupo de personas de India y otro con integrantes procedentes de Estados Unidos tenían que difundir información sobre sus rituales, héroes nacionales y símbolos relacionados con su cultura.
En ambos casos, algunos de los participantes recibieron asistencia de una herramienta de autocompletado basada en IA. Esta condición, según los resultados, no solo hizo que la redacción entre los participantes de cada grupo fuera muy similar entre sí, sino que además generó semejanzas entre los miembros de las dos culturas. Por ejemplo, los representantes de India entregaron textos con un estilo de escritura más cercano al estadounidense y omitieron detalles específicos sobre elementos culturales representativos como el festival de Diwali.
Si todos hablamos igual, ¿también pensamos igual?
Para Sourati, las similitudes lingüísticas generadas por la IA, sumadas a la difuminación de ciertos rasgos culturales, podrían extenderse con facilidad a determinados procesos cognitivos.
El investigador explica su hipótesis retomando una cita de la novela 1984, de George Orwell: “La forma en que hablamos influye en la forma en que razonamos”. A su juicio, si la IA está provocando que los humanos se expresen de formas cada vez más parecidas, es probable que su razonamiento también se iguale.
Algunas investigaciones ofrecen conclusiones que podrían respaldar la hipótesis. Por ejemplo, un trabajo realizado antes de las elecciones en Estados Unidos de 2024 encontró que existían ciertos LLM con un sesgo favorable hacia el candidato incial del Partido Demócrata, Joe Biden, frente a Donald Trump. La investigación concluyó que, tras conversar con herramientas de IA basadas en estos modelos de lenguaje, los partidarios del actual presidente estadounidense modificaron sus opiniones alrededor del político republicano.
Los científicos sugieren que las causas de este fenómeno se relacionan tanto con aspectos técnicos como con características propias de la psicología humana. En la primera suposición explican que la poca diversidad de los datos utilizados en el entrenamiento de la IA, los sistemas de recompensa que favorecen la predicción de patrones probables en lugar de ideas divergentes y los procesos de evaluación humana, que suelen valorar más las respuestas satisfactorias que la novedad, generan un “colapso modal”, que lleva a los sistemas a ofrecer resultados demasiado similares con base en estos factores.
Desde el enfoque de la psicología humana, los especialistas explican que las personas podrían adaptar sus ideas, razonamiento y comportamientos a las respuestas de la IA al considerar que el modelo representa el conocimiento o las opiniones generalizadas en una sociedad. De esta manera, los resultados podrían funcionar como un ancla que condiciona el actuar y pensamiento del usuario a largo plazo.
Los especialistas citados en el artículo de Nature sugieren que el problema podría abordarse con el uso de datos de entrenamiento más diversos, modificaciones en los procesos de aprendizaje (incluidos los mecanismos de recompensa) y la introducción de más referencias socioculturales en los modelos de lenguaje.
Los científicos que analizan la problemática reconocen que, hasta ahora, no existe evidencia contundente sobre una pérdida generalizada de la individualidad, diversidad cultural o cognitiva provocada por el uso extendido de la IA. Sin embargo, advierten que el fenómeno podría adquirir mayor relevancia social ante el creciente número de personas que usa de manera cotidiana esta tecnología de nueva generación.
“No se trata de un colapso total. No es que de repente todo parezca igual. Pero si consideramos la magnitud de la adopción de la IA, [el efecto homogeneizador de la IA] sí tiene consecuencias”, concluyó Alwin de Rooij, investigador de la creatividad en la Universidad de Tilburg.