Chips, IA y autos eléctricos: los proyectos tecnológicos de Sheinbaum para México

Claudia Sheinbaum, presidenta de México, presentó su segundo informe de gobierno, en el que destacó los avances de su administración en materia de innovación y tecnología, con el propósito de responder a las necesidades de la sociedad y contribuir al bienestar y desarrollo del país.
Durante su discurso, la mandataria resaltó que la visión de su gobierno busca “promover la innovación soberana, que se traduce en desarrollo para todas y todos. Por ello, conformamos equipos de trabajo de profesores, investigadores y estudiantes de universidades e instituciones de educación superior públicas, dedicados al desarrollo de 20 proyectos estratégicos de innovación, desarrollo de tecnología nacional y estudios humanistas”.
El informe, presentado ante el Congreso de la Unión, incluye un extenso apartado dedicado a la implementación de una política tecnológica sustentada en un esquema que contempla tanto un incremento en el financiamiento para la investigación y la formación de profesionales especializados como medidas orientadas a fortalecer la infraestructura científica, la protección de la propiedad intelectual y el desarrollo tecnológico nacional.
El documento menciona alrededor de 12 proyectos específicos vinculados con sectores considerados estratégicos, entre ellos la industria de semiconductores, inteligencia artificial (IA), supercómputo, electromovilidad y medio ambiente. Entre los principales destacan los siguientes:
Olinia: es un auto compacto eléctrico de última milla, diseñado por ingenieros mexicanos y desarrollado con prioridad en tecnología y manufactura nacional. El primer prototipo fue presentado el 7 de junio de 2026 y actualmente se encuentra en fase de producción.
Kutsari: iniciativa destinada a fortalecer la cadena de valor de los semiconductores en México. La estrategia contempla la creación del Centro Nacional de Diseño de Semiconductores, que permitirá a tecnólogos y científicos de instituciones públicas de educación superior desarrollar componentes de esta naturaleza con posibilidades de obtener patentes.
Misión Ixtli: proyecto enfocado en el desarrollo y eventual lanzamiento a la órbita terrestre baja de la primera constelación de satélites de observación terrestre diseñada y fabricada íntegramente en el país. El sistema permitirá optimizar la toma de decisiones y las labores en sectores como agricultura, medio ambiente, seguridad, protección civil, recursos naturales y defensa. El primer lanzamiento de prueba está previsto entre finales de este año y el primer semestre de 2027.
Apixqui: sistema interinstitucional de monitoreo metoceánico y alerta temprana diseñado para mejorar las capacidades de observación, simulación y pronóstico de fenómenos meteorológicos extremos. Durante los últimos años, la herramienta se ha actualizado por medio de cuatro misiones de planeadores submarinos, boyas metoceánicas y nuevos modelos meteorológicos.
Quetzal: sistema aéreo no tripulado desarrollado con tecnología nacional para tareas de vigilancia, monitoreo ambiental y protección civil. Como parte de los avances, se trabajó en la fabricación y ensamblaje del primer prototipo.
IA, capacidades de supercómputo y desarrollo de software
El informe precisa que, entre septiembre de 2025 y junio de este año, el gobierno mexicano impulsó una estrategia integral para fortalecer las capacidades nacionales en supercómputo, inteligencia artificial y desarrollo tecnológico.
Uno de los proyectos más destacados es el Centro Mexicano de Supercómputo, una iniciativa público-científica que inició operaciones en marzo pasado con el objetivo de desarrollar capacidades nacionales en cómputo de alto rendimiento, inteligencia artificial, modelación avanzada y análisis de grandes volúmenes de datos.
En su primera fase, el proyecto cuenta con la colaboración de 177 investigadores mexicanos que trabajan con el Barcelona Supercomputing Center, institución que, entre otras tareas, facilitó los trabajos de planeación relacionados con Coatlicue, una supercomputadora que se espera sea la más potente de América Latina, con capacidad para procesar hasta 314,000 billones de operaciones por segundo.
A esta estrategia se sumó la Escuela de Código Abierto, que ofrece capacitación gratuita en áreas como programación, bases de datos, cómputo en la nube y ciberseguridad. Además, en noviembre del año pasado comenzó operaciones el Centro Público de Formación en Inteligencia Artificial (CPFI), como otra alternativa de capacitación sin costo, con una oferta de 20 trayectos especializados en IA, infraestructura, ciberseguridad, desarrollo de software y análisis de datos, además de formación en inglés y habilidades blandas.
Por su parte, la Fábrica de Inteligencia Artificial comenzó a operar en 2026 como un mecanismo para incorporar talento joven al desarrollo de soluciones de IA dirigidas al sector público. Su objetivo es acelerar procesos gubernamentales, identificar casos de uso y crear herramientas aplicadas a servicios digitales, análisis de información y optimización de procesos.
De manera similar, durante el periodo de evaluación, la Fábrica de Software y Tecnología Pública se consolidó como un modelo de desarrollo tecnológico basado en talento nacional. La iniciativa incorporó a 300 desarrolladoras y desarrolladores jóvenes mexicanos para crear soluciones propias destinadas a trámites, servicios y procesos gubernamentales.
Sheinbaum destacó que, durante los dos primeros años de su gestión, el gobierno federal ha destinado mayores recursos a la investigación científica. “Hemos incrementado en 193% los apoyos a proyectos de investigación científica, en 70% las becas al extranjero y en 23% las estancias posdoctorales”, precisó.
Cabe destacar que el informe de estos avances ocurre ante diversas voces que señalan que, para mantener este ritmo de innovación y obtener resultados satisfactorios, es necesario aumentar con urgencia el presupuesto destinado a ciencia y tecnología.
Las críticas se sustentan en el nulo crecimiento real de los recursos asignados al sector durante el último año. Datos oficiales indican que, en los últimos tres años, el presupuesto transversal destinado a humanidades, ciencia, tecnología e innovación ha mantenido un crecimiento nominal sostenido. En 2024 se reportaron recursos por 147,988 millones de pesos; en 2025, por 159,275 millones de pesos, y en 2026 la cifra ascendió a 160,843 millones de pesos. Esto significa que el presupuesto registró un aumento nominal de 8.7% entre 2024 y 2026.
No obstante, entre el año pasado y este, el incremento fue de apenas 1%, porcentaje que se mantuvo por debajo de la inflación. En términos reales, esto representa una reducción estimada de 3.8% en los recursos destinados al sector.
De acuerdo con el informe, hasta el cierre de junio pasado, las autoridades federales habían destinado más de 13,102 millones de pesos para gestionar alrededor de 85,434 becas y apoyos dirigidos a investigadores y estudiantes de posgrado, maestría y doctorado adscritos a instituciones nacionales o que realizan su formación en el extranjero.
“Además, creamos la Cátedra de la Diáspora Mexicana para incorporar 900 académicos mexicanos que están en el extranjero a colaborar con docencia e investigación en México”, concluyó la presidenta.