El cohete de SpaceX por fin se estrella contra la Luna (aunque nadie lo vio)
La parte superior de un cohete Falcon 9 estaba prevista para impactar este miércoles 5 de agosto contra la superficie de la Luna, cerca de los cráteres Einstein y Bell. Los cientÃficos apuntaron sus telescopios hacia el satélite natural con la esperanza de registrar el acontecimiento. Después de todo, pocas veces un impacto contra la Luna puede predecirse con tanta precisión y coincidir con una oportunidad para documentarlo utilizando algunos de los instrumentos más avanzados del mundo.
Cuando llegó la hora, ningún observatorio logró obtener una imagen directa de la colisión del fragmento metálico, que viajaba a unos 8,700 kilómetros por hora. Aunque la NASA consideraba prácticamente seguro el impacto y habÃa anunciado que intentarÃa observarlo, hasta ahora no ha publicado imágenes ni resultados de esas observaciones. Otras instituciones cientÃficas continúan analizando sus datos, mientras que SpaceX, la empresa propietaria del cohete, no ha emitido comentarios públicos sobre el suceso.
ACTUALIZACIÓN: SpaceX ya se pronunció sobre este tema.
Para la mayorÃa de nuestras misiones, planificamos una desorbitación controlada de la segunda etapa del Falcon para que reingrese de forma segura sobre el océano. En misiones de mayor energÃa, como las que se dirigen a una órbita de transferencia lunar, casi todo el rendimiento del vehÃculo se dedica a colocar con éxito la carga útil en la órbita prevista, y una maniobra de eliminación controlada no siempre es posible.
Trabajamos activamente para ser lo más responsables posible con el hardware que queda en el espacio y garantizar la seguridad espacial, incluso en misiones más complejas. En este caso, con el tiempo, la actividad solar y la gravedad desviaron la segunda etapa hacia la Luna. Impactos como este son raros, pero pueden ocurrir con objetos en este tipo de órbitas, y colaboramos con la NASA para encontrar la solución de eliminación óptima.
La evidencia más sólida del impacto proviene, hasta ahora, de una observación realizada desde Chile. De acuerdo con la agencia Associated Press (AP), cientÃficos que utilizaron el Very Large Telescope (VLT), del Observatorio Europeo Austral, detectaron una corriente de sodio y litio que apareció pocos minutos después del momento previsto para la colisión.
La sonda china Tianwen-2 se ha acercado con éxito a Kamo-o-Arewa, un cuasisatélite de la Tierra, y ha comenzado su exploración cientÃfica a una distancia de aproximadamente 20 km. El plan es traer muestras de la superficie terrestre a finales de 2027.
Aunque se trata de una evidencia indirecta, los investigadores consideran que esa señal es suficiente para afirmar con plena confianza que el impacto ocurrió donde estaba previsto. Los cientÃficos creen que el sodio proviene del material expulsado de la superficie lunar, mientras que el litio probablemente se originó en el propio cohete.
Es posible que en los próximos dÃas se publiquen las primeras imágenes del nuevo cráter. Según las estimaciones de la NASA, la etapa superior del Falcon 9 habrÃa excavado un cráter de aproximadamente 18.3 metros de diámetro y 3.6 metros de profundidad, además de expulsar una nube de polvo y roca sobre la superficie lunar.
La NASA ya habÃa advertido que el impacto no podrÃa observarse a simple vista ni con cámaras de teléfonos celulares. Incluso utilizando telescopios terrestres profesionales, obtener imágenes directas resultaba complicado debido a las condiciones de iluminación y a la ubicación del sitio de impacto. La advertencia es relevante porque en las últimas horas comenzaron a circular en redes sociales supuestos videos del choque que, en realidad, fueron generados con inteligencia artificial.
No todos los restos de cohetes terminan por llegar a la Luna. Este fragmento es un caso particular. Tras completar su misión, la etapa superior quedó en una órbita sin posibilidad de realizar nuevas maniobras. Durante más de un año, la gravedad de la Tierra, la Luna y el Sol modificó lentamente su trayectoria hasta que terminó impactando la superficie lunar. En lÃneas generales, los especialistas consideran que este tipo de impactos pueden evitarse si las etapas superiores cuentan con combustible suficiente para realizar una maniobra de descarte al concluir su misión.