El sarampión se está volviendo tan común que ya son necesarios nuevos tratamientos

Hasta hace poco, la vacuna contra el sarampión había sido tan eficaz que apenas existían incentivos médicos o económicos para desarrollar tratamientos contra la enfermedad.
Sin embargo, dado que los casos de sarampión han alcanzado su nivel más alto en 35 años y las tasas de vacunación siguen disminuyendo en EE UU, un puñado de empresas biotecnológicas y grupos académicos han comenzado a trabajar en tratamientos contra el sarampión, tanto para las personas infectadas por el virus como para aquellas vulnerables que necesitan protección a corto plazo. Sin embargo, es probable que pasen años antes de que estas medidas estén disponibles, y resulta aún más incierto si quienes se niegan a vacunarse aceptarían dichos tratamientos.
Los cuatro países con mayores tasas en sarampión
Impulsado por los grandes brotes de Carolina del Sur y Utah, Estados Unidos ya superó los 2,289 casos de sarampión registrados durante todo 2025, y apenas estamos en julio. Hasta el 23 de julio de 2026, los CDC habían confirmado 2,318 casos. En comparación, durante todo 2024 solo se registraron 285.
Por su parte, el informe epidemiológico más reciente de la OPS/OMS, con datos hasta el 27 de junio de 2026, registró 11,820 casos confirmados en México, 7,067 en Guatemala y 1,079 en Canadá. En conjunto con EE UU, estos países concentraron el 96% de los casos confirmados de sarampión en América.
Debido a que el sarampión es tan contagioso, al menos el 95% de la población de una comunidad necesita recibir ambas dosis de la vacuna para proteger a las personas inmunodeprimidas y a los bebés menores de 12 meses que son demasiado pequeños para vacunarse. Sin embargo, las tasas de vacunación contra el sarampión han caído muy por debajo de ese porcentaje en muchas partes del país.
Los niños pequeños son los que más peligran
El virus puede causar neumonía al dañar directamente el revestimiento de las vías respiratorias y al suprimir el sistema inmunitario, lo que los hace vulnerables a infecciones bacterianas. También puede causar sordera y daño cerebral potencialmente mortal. Al no existir un tratamiento específico para el sarampión, los médicos recurren a medidas de apoyo, como prevenir la deshidratación, controlar las dificultades respiratorias y administrar esteroides para la inflamación. En ocasiones, se administra vitamina A a los pacientes porque el virus puede reducir sus niveles en el organismo, pero este suplemento no tiene efecto sobre el virus en sí.
"Lo que estamos viendo ahora, con el resurgimiento del sarampión en las comunidades, es una terrible falta de opciones cuando alguien se expone al virus", afirma Michael Mina, epidemiólogo y director médico de Invivyd, una empresa de biotecnología con sede en Connecticut.
Invivyd está desarrollando un tipo de terapia para el sarampión conocida como anticuerpo monoclonal, que imita los anticuerpos naturales que el sistema inmunitario produce para combatir las enfermedades. Administrados por vía intravenosa o inyección, los anticuerpos monoclonales se utilizaron ampliamente para tratar y prevenir el covid-19, especialmente en personas inmunodeprimidas que no desarrollaron una respuesta inmunitaria fuerte a las vacunas. Sus efectos protectores pueden durar hasta varios meses.
Invivyd, la empresa que desarrolló un anticuerpo monoclonal contra el covid-19, ha recibido consultas de profesionales sanitarios sobre cuándo estará disponible una terapia similar para el sarampión. En caso de un brote local de sarampión, un anticuerpo monoclonal podría proporcionar protección a corto plazo a las personas con alto riesgo de contraer el virus. Invivyd aún no ha probado su anticuerpo contra el sarampión en humanos, pero Mina afirma que la empresa está recopilando los datos necesarios para que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) autorice los ensayos clínicos.
Los riñones son fundamentales para mantener el equilibrio de los líquidos del organismo. Hasta hace poco se creía que esta función dependía principalmente de un único mecanismo, pero investigaciones recientes han revelado la existencia de una segunda vía que actúa en paralelo.
Pasos importantes en las terapias de tratamiento
En el Instituto de Inmunología de La Jolla, la presidenta y directora ejecutiva, Erica Ollmann Saphire, ha tratando de comprender la respuesta de los anticuerpos humanos frente al sarampión. En mayo, Saphire y su equipo publicaron un estudio en el que describían anticuerpos humanos capaces de bloquear la infección al unirse a puntos clave del virus del sarampión. Una infusión de estos anticuerpos redujo 500 veces la carga viral en roedores.
Un paso clave para que estos tratamientos lleguen a ensayos clínicos en humanos será la fabricación a gran escala de anticuerpos monoclonales, un proceso costoso y complejo. Los ensayos clínicos cuestan millones de dólares y, por lo general, se necesitan socios farmacéuticos para su financiación. Sin embargo, los tratamientos contra el sarampión podrían ser difíciles de comercializar para las compañías farmacéuticas. Los medicamentos para enfermedades infecciosas no suelen ser muy rentables debido a la naturaleza esporádica de los brotes y la corta duración de los tratamientos.
"Creo que esta es una verdadera oportunidad para resolver un problema de salud pública. Una herramienta para prevenir o tratar enfermedades sigue siendo más económica que gestionar un brote o un caso de encefalitis mortal en un niño", afirma Saphire. Algunos modelos epidemiológicos predicen que el sarampión podría volverse endémico en Estados Unidos en los próximos 25 años, incluso con las tasas de vacunación actuales a nivel estatal.
Los anticuerpos monoclonales también pueden resultar costosos para los pacientes y las aseguradoras. A principios de 2022, el gobierno estadounidense gastó 855 millones de dólares en 1.7 millones de dosis de Evusheld, un tratamiento con anticuerpos monoclonales autorizado para el covid-19. Si bien el medicamento en sí era gratuito para los pacientes, algunos tuvieron que desembolsar cientos de dólares en gastos relacionados con su administración.
La combinación de anticuerpos monoclonales que dio origen a Evusheld fue creada en tan solo 25 días por científicos de la Universidad de Vanderbilt, quienes también descubrieron potentes anticuerpos contra el sarampión. La universidad se ha asociado con la pequeña empresa de biotecnología Saravir Biopharma para continuar con su desarrollo.
James Crowe, inmunólogo y director del Centro Vanderbilt para la Terapéutica con Anticuerpos, quien lideró el trabajo sobre el covid-19, explica que la estrategia consiste en utilizar una combinación de dos anticuerpos monoclonales para reducir drásticamente las posibilidades de que el virus del sarampión mute y logre evadirlo. Su grupo ha estado produciendo sistemáticamente anticuerpos humanos contra los virus con mayor probabilidad de causar futuras pandemias y, casualmente, se encontraba trabajando en la investigación del sarampión el año pasado cuando los casos de sarampión en Estados Unidos se intensificaron.
"Los anticuerpos que hemos aislado son tan potentes que inhiben fuertemente el virus. Estamos seguros de que podrían formularse como una sola inyección de acción prolongada", afirma Crowe.
Una vez que estos anticuerpos monoclonales estén listos para las pruebas en humanos, los organismos reguladores deberán determinar cómo evaluarlos en ensayos clínicos. Por lo general, los nuevos medicamentos se prueban primero en adultos para garantizar su seguridad en niños. Sin embargo, las complicaciones del sarampión tienen más probabilidades de requerir hospitalización en niños, especialmente en aquellos que no están vacunados.
Los antivirales también podrían utilizarse como estrategia para tratar el sarampión, aunque suelen tener una duración limitada y, para que sean eficaces, a menudo deben administrarse muy poco después de que una persona se infecte o comience a desarrollar síntomas. Investigadores de la Universidad Estatal de Georgia identificaron un fármaco antiviral oral y lo probaron en ratas, hurones y perros infectados con virus emparentados de la subfamilia de los ortoparamixovirus, ya que estos animales no contraen el sarampión humano. El fármaco redujo la carga viral y todos los animales tratados sobrevivieron. Aún no se ha probado en personas.
Los anuncios en Instagram, TikTok y YouTube presentan los estimulantes recetados de forma negativa mientras promocionan alternativas sin evidencia científica para el tratamiento del TDAH.
¿EE UU estaría dispuesto a probar los anticuerpos monoclonales?
Un reto en el desarrollo de antivirales es que los fármacos lo suficientemente tóxicos como para matar virus a menudo tienen efectos secundarios desagradables para las personas.
La gran incógnita, sin embargo, es si la gente utilizará los tratamientos que se están desarrollando o si permitirá que sus hijos los reciban. Si bien el sentimiento antivacunas está impulsando los brotes actuales, Mina espera que quienes no hayan vacunado a sus hijos ni se hayan vacunado ellos mismos estén dispuestos a recibir un anticuerpo monoclonal, ya que "esta es una molécula que nuestro cuerpo produce de forma natural".
Pero durante el brote de sarampión en Utah, algunos padres se negaron a que los médicos administraran a sus hijos inmunoglobulina, una amplia gama de anticuerpos derivados de plasma donado. Además, el sentimiento anticientífico se ha generalizado con Robert F. Kennedy Jr. al frente del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS), donde ha sembrado dudas sobre las vacunas, los tratamientos para la depresión y otros tratamientos médicos establecidos.
Eso no significa que investigar anticuerpos y otros tratamientos contra el sarampión no valga la pena, sobre todo teniendo en cuenta el potencial para ayudar a las poblaciones que no pueden vacunarse. Crowe afirma que es importante que se financien los tratamientos contra el sarampión, ya que las tasas de vacunación siguen disminuyendo.
"Creo que habrá cientos de miles de casos. Va a morir gente. Es urgente terminar este trabajo", concluye.
Artículo originalmente publicado en WIRED. Adaptado por Alondra Flores.