¿En qué se basa Milei para acusar a Brasil y México de emprender una "campaña antiargentina”?

A más de una semana del triunfo de la selección de España en la final de la Copa Mundial de Futbol de 2026, Javier Milei, presidente de la nación que resultó subcampeona en dicho torneo, no ha dejado de hacer señalamientos respecto a una “campaña antiargentina”, presuntamente financiada por actores políticos en México, Brasil y hasta por los demócratas estadounidenses.
“¿Saben quién puso más plata en esta campaña antiargentina? El gobierno de Brasil. El 25% de los recursos salió del gobierno de Brasil”, dijo Milei el fin de semana pasado en una entrevista para Radio Mitre. “Y además, también, digamos, financiada esta campaña antiargentina por México, por el Partio Demócrata en Estados Unidos, bueno, ¿y quiénes son? Son las cabezas progresistas que no quieren que las ideas de la libertad funcionen”.
Milei con Flávio Bolsonaro, candidato a la presidencia de Brasil. 25 de julio, Sao Paulo.Maira Erlich/Bloomberg via Getty Images
¿Realmente hay una campaña antiargentina?
La idea de una “campaña antiargentina” fue retomada por Javier Milei a partir de discusiones en línea que empezaron con teorías de conspiración de un supuesto favoritismo de la FIFA hacia la selección de fútbol de Argentina. A estas se sumaron acusaciones de racismo, xenofobia y agresiones violentas, comportamientos exhibidos por algunos hinchas argentinos durante el Mundial tanto en redes sociales como en los estadios y en las calles. La afición argentina anotaba que los seguidores de otras selecciones también incurrían en actos semejantes de odio y violencia, pero que estos posts y videos no recibían la misma difusion por el perfil más elevado del equipo liderado por Lionel Messi.
Estos señalamientos contra Argentina alcanzaron audiencias más grandes, fuera del ámbito deportivo, gracias a las publicaciones en plataformas digitales de figuras de la cultura pop como influencers y artistas de Hollywood. “Querida gente negra, por favor, no animen ni apoyen a Argentina para que gane la Copa Mundial de la FIFA", dijo el actor Samuel L. Jackson en Instagram. "Históricamente, Argentina ha sido uno de los países más racistas del mundo, si no el que más”. Otras figuras públicas que, de una u otra forma, se sumaron a esta tendencia fueron Piers Morgan, Pedro Pascal, Patti Smith y Mia Khalifa.
El típico trash talk de las rivalidades deportivas había adquirido un nivel todavía más tóxico que el que ya ostenta, al inmiscuirse algunas tensiones políticas y sociales del "mundo real" en los diseños algoritmicos que amplifican tendencias en redes sociales, acentuadas por medios de comunicación que buscan explotar fenómenos virales para incrementar audiencias. Por ejemplo, una semifinal entre Argentina e Inglaterra ya no era un simple partido de futbol, sino un encuentro con ramificaciones geopolíticas que abría viejas heridas por la guerra de las Malvinas. Esto se daba, por ejemplo, a través de reels de Instagram que explicaban la historia del conflicto o hacían mofa de este.
¿Pero realmente había una conspiración internacional financiada por fuerzas políticas de izquierda para desprestigiar a la Argentina? “Es falso”, dijo la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, sobre la acusación de Milei. “No hay ninguna campaña contra ningún país del mundo ni contra ningún gobierno del mundo. Lo que sí hay, al revés, es una campaña orquestada desde muchos lugares en contra de nuestro gobierno, pero nosotros no acostumbramos a meternos con otros países”.
Natalia Aruguete, investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) de Argentina y analista de medios de comunicación, indicó que “la hostilidad existió y fue masiva, pero la red fue dispersa, orgánica y, ante todo, futbolera”. Su análisis se enfocó en Twitter (ahora X), donde registró 587,907 tuits provenientes de 325,627 cuentas. “Mucho volumen no equivale, por sí solo, a coordinación. Esa es la primera distinción que importa”.
La especialista añadió: “El encuadre dominante no fue identitario sino futbolístico. Las acusaciones de trampa y arbitraje reunieron entre 8,2% y 8,9% de los tuits y 13,2% de las impresiones. Racismo, Malvinas, economía e Israel/Palestina existieron, pero fueron minoritarios. La Argentina produjo solo 7,1% de los tuits, pero concentró 22,7% de las impresiones y 30,8% de las respuestas internacionales. Estuvo en minoría y, al mismo tiempo, sobreexpuesta. La conversación fue global; la interpelación, marcadamente argentina".
El futbol como trampolín de la política
¿Entonces en qué se basa Milei para hablar de una “campaña antiargentina”, un término que ya arrastra su propia historia política? Recordemos que en el Mundial de 1978, esta fue la misma expresión que empleó la dictadura militar argentina para calificar las críticas internacionales dirigidas al entonces pais anfitrión por las graves violaciones a los derechos humanos que se estaban cometiendo bajo el régimen del Proceso de Reorganización Nacional.
Encima del peso simbólico, el principal blanco de Milei al hablar de una campaña antiargentina ha sido el gobierno brasileño. El presidente "libertario" se ha involucrado personalmente en días recientes en las campañas políticas del país vecino, ofreciendo su respaldo a Flávio Bolsonaro, hijo de Jair Bolsonaro, y principal candidato que desafía las intenciones de Luiz Inácio Lula da Silva de reelegirse. Las elecciones generales de Brasil se realizarán el próximo 4 de octubre, con una segunda vuelta programada para el 25 de octubre. Tanto la Casa Blanca como la Rosada han expresado interés en el resultado electoral que definirá el rumbo político de la principal economía de la región.
El fin de semana pasado, Milei viajó a São Paulo para participar en un acto político del movimiento bolsonarista en apoyo a la candidatura de Flávio Bolsonaro. Durante su discurso lanzó duras críticas contra Lula, a quien calificó con insultos por no dejarlo visitar a su “amigo, injustamente preso, Jair Bolsonaro”. Sus declaraciones hicieron que el gobierno brasileño llamara a consultas a su embajador en Buenos Aires y convocara al embajador argentino en Brasil para expresar su postura oficial. En ese contexto, la llamada campaña antiargentina que evoca Milei es solo un talking point más en la guerra política más importante de la segunda mitad del año.