Estos cachorros modificados genéticamente están diseñados para no causar alergias y robarte el corazón

El científico Matt Walker siempre había querido tener un perro, pero sus alergias se lo impedían. Mientras cursaba la carrera en Harvard y, posteriormente, como investigador asociado en la Universidad de Columbia, utilizaba CRISPR, la tecnología de edición genética galardonada con el Premio Nobel, en experimentos de laboratorio. Se preguntó: ¿podría usar la edición genética para crear perros que no provocaran alergias?
La respuesta llegó en forma de beagle. Bailey y Alfie son dos beagles jóvenes que pueden hacer trucos como cualquier otro perro, pero carecen de la proteína que causa los resfriados. Son el resultado de años de trabajo en Kindred Companion Sciences, una empresa de biotecnología que Walker fundó en 2020 y que salió a la luz esta semana con los dos cachorros.
¿Eres alérgico a los perros? Te tenemos buenas noticias
En un artículo científico publicado el miércoles en The Crispr Journal, Walker y sus colegas detallan cómo emplearon la edición genética para eliminar una proteína causante de alergias en los perros. La responsable de la mayoría de los casos de alergia a los perros es una proteína llamada Can f 1, que se encuentra en la caspa, el pelo y la saliva. Es el alérgeno canino más común y provoca reacciones en más de la mitad de las personas alérgicas a los perros. Existen otras proteínas Can f que también pueden causar alergias. Diversos estudios han revelado que incluso las razas de perro consideradas hipoalergénicas suelen presentar niveles iguales o superiores de estas proteínas en comparación con otros perros.
"Esto nos llevó a plantearnos si podríamos eliminar directamente ese alérgeno en su origen", explica Walker. El equipo de Kindred utilizó CRISPR para inactivar el gen que produce Can f 1 en células cutáneas extraídas de una hembra de beagle. A continuación, emplearon un método de clonación denominado transferencia nuclear de células somáticas para inyectar las células editadas en óvulos de beagles donantes. Tras crear 25 embriones con la edición del gen Can f 1, los transfirieron a una madre de alquiler. Dos de los embriones se desarrollaron hasta el final del embarazo, lo que dio lugar al nacimiento de dos cachorros.
Los perros nacieron con un peso normal y sin anomalías congénitas. Sin embargo, el equipo necesitaba saber si la proteína causante de alergias se había eliminado realmente. Primero, secuenciaron el ADN de los perros para confirmar la presencia de la modificación genética. Luego, tomaron muestras de saliva y caspa para medir los niveles de la proteína Can f 1. Las pruebas no detectaron la proteína en comparación con las muestras de perros no modificados genéticamente, incluyendo un beagle, un poodle y un goldendoodle, que presentaban señales claras de Can f 1.
Para asegurarse de que los perros no provocarían reacciones alérgicas en las personas, Walker hizo de conejillo de indias en una prueba cutánea, que consiste en aplicar pequeñas gotas de alérgenos en forma líquida sobre la piel y pinchar suavemente la superficie para ver si se produce una reacción. Las gotas del perro editado no provocaron ninguna reacción cutánea, mientras que las del perro no editado sí lo hicieron.
Bailey y Alfie son dos beagles jóvenes editados genéticamente con CRISPR.
Cortesía: Kindred Companion Sciences
Sin embargo, la verdadera prueba consistía en ver si alguien podía convivir con uno de los perros sin sufrir ninguna reacción alérgica. Walker ha sido el afortunado voluntario para esta prueba: ha vivido con Bailey durante el último año y medio. Durante ese tiempo, nunca ha tenido una reacción alérgica, pero sí ha experimentado la alegría de tener un compañero canino. Durante nuestra videollamada por Zoom, Walker alzó a Bailey en brazos para mostrármela, no tenía ni un solo estornudo ni ojos llorosos. El otro perro, Alfie, vive con su cofundador, Nick Gavin.
El caso de una menor fallecida en China reabre el debate sobre la seguridad, la ética y la transparencia respecto a estos tratamientos personalizados con terapias de edición genética que no han recibido aprobación regulatoria.
Este no es el primer intento de "crear" mascotas libres de alérgenos
Hace unos años, un gato apareció en la portada de la misma revista que publicó los hallazgos de Kindred, cuando investigadores de InBio, con sede en Virginia, publicaron un estudio sobre el uso de CRISPR para editar el principal alérgeno de las células felinas. No lograron crear ningún gato con genes editados, pero un grupo de Corea del Sur sí lo consiguió y lo publicó en 2024. El gato resultante, llamado Alsik, presentaba niveles "extremadamente bajos" del alérgeno felino Fel d 1 en comparación con los felinos normales.
Matt Walker y su perro Bailey.
Cortesía: Kindred Companion Sciences
¿La edición genética es el mejor amigo del hombre?
Fyodor Urnov, experto en edición genética de la Universidad de California en Berkeley, aprueba este uso de CRISPR. "La edición puede, y debe, aplicarse para resolver problemas legítimos que afronta la humanidad. Los perros son los mejores amigos del hombre, y ahora podrían serlo aún más gracias a una minúscula edición genética".
Afirma que la edición genética también podría utilizarse para mejorar la salud de los perros, especialmente en casos en los que los problemas hayan sido provocados por la cría selectiva, al tiempo que se mantienen intactos el resto de los rasgos de la raza.
Alfie y Bailey siguen sometiéndose a revisiones veterinarias periódicas y lo seguirán haciendo durante el resto de sus vidas. El equipo de Kindred también comprobó si había las denominadas ediciones "fuera de objetivo" (off-target effects), cambios involuntarios en un lugar erróneo del genoma, y no encontró ninguna. Toda la investigación con animales se llevó a cabo en instalaciones autorizadas y bajo supervisión veterinaria, explica Walker.
La empresa comenzó con beagles debido a su uso en la investigación con animales, pero tiene previsto ampliar el proyecto a otras razas y está interesada en crear perros de servicio hipoalergénicos. Walker explica que el objetivo es crear "animales fundadores" mediante la técnica de clonación, que luego podrían utilizarse para criar más perros que carezcan del alérgeno.
"Cada célula derivada de ese embrión porta la modificación genética, lo que significa que si se cruzan dos animales con dicha modificación, sus cachorros también la tendrán", explica Walker. No especificó cuándo estarán disponibles comercialmente los perros hipoalergénicos.
Afirma que la empresa no está interesada en utilizar la edición genética por motivos de "novedad" o "cosméticos". Sin embargo, una empresa de edición genética de Texas, Embryo Corporation, antes Los Angeles Project, está intentando crear conejos que brillen en la oscuridad y unicornios reales. La cuestión del mejoramiento genético también ha sido un tema polémico en la edición genética humana.
Walker está feliz de por fin tener un perro. "Ha traído mucha alegría, actividad y compañía a mi vida", dice refiriéndose a Bailey.
Artículo originalmente publicado en WIRED. Adaptado por Alondra Flores.