Estudio demuestra que una técnica tradicional china de simples ejercicios puede reducir la hipertensión arterial

En la actualidad, se estima que alrededor de 1,280 millones de personas de entre 30 y 79 años viven con hipertensión arterial en todo el mundo, según cifras de la OMS. En ese mismo grupo de edad, uno de cada tres adultos la padece, y cerca de dos tercios de las personas con hipertensión viven en países de ingresos bajos y medios. Tener presión alta es tan común que mucha gente no se lo toma en serio, pero esta condición es un factor de riesgo importante en el camino a un infarto de miocardio, una insuficiencia cardíaca o un accidente cerebrovascular, entre otras enfermedades graves. Si quieres reducir estos riesgos, no es menester pagar tratamientos costosos o suscribirse a un gym (a menos de que su médico se lo ordene). Basta con remitirse a los clásicos.
Probablemente has escuchado del qigong (también escrito chi kung), un sistema tradicional de ejercicios de origen chino que combina movimientos suaves, respiración controlada y concentración mental. Una de sus técnicas más comunes se llama baduanjin, lo cual quiere decir “ocho piezas de brocado”, una rutina de ocho ejercicios, o más bien, movimientos, que dura entre 10 y 15 minutos, y no requiere instrucciones complicadas ni aparatos pesados. Debido a su baja o moderada intensidad, se considera segura y accesible para casi cualquier persona.
La gente ha practicado esta técnica desde hace al menos 800 años para mejorar su salud física y mental. Ahora bien, los chinos de aquella época no tenían el método científico de la era moderna para demostrar los muchos beneficios de esta disciplina, pero hoy la ciencia exige evidencia, y las costumbres y prácticas heredadas del pasado no están exentas de ser investigadas con rugorisidad, sobre todo si estas dicen influir en el bienestar de las personas.
Dicho sea eso, un ensayo aleatorizado multicéntrico a gran escala ha confirmado que el baduanjin puede reducir la presión arterial con la misma eficacia que una caminata. Nada mal para una rutina de no más de 15 minutos. El estudio fue publicado en JACC, la principal revista académica del Colegio Estadounidense de Cardiología.
“Dada su simplicidad, seguridad y facilidad para mantener una adherencia a largo plazo, el baduanjin puede implementarse como una intervención de estilo de vida eficaz, accesible y escalable para las personas que intentan reducir su presión arterial”, dijo Jing Li, autora principal del estudio y directora del Departamento de Medicina Preventiva del Centro Nacional de Enfermedades Cardiovasculares en Beijing, China.
El baduanjin redujo la presión arterial sistólica después de tres meses de intervención en individuos con presión arterial normal-alta, y así se pudo mantener por un año. Para llegar a este resultado, los investigadores dieron seguimiento a 216 participantes de 40 años o más, y una presión arterial sistólica de 130 a 139 mm Hg, considerada una hipertensión de etapa 1. Los voluntarios fueron asignados de manera aleatoria a uno de tres grupos: baduanjin, ejercicio autodirigido o caminata rápida durante las 52 semanas de intervención.
En comparación con el ejercicio autodirigido, practicar baduanjin cinco días a la semana redujo la presión arterial sistólica de 24 horas en aproximadamente 3 mg/dL y la presión arterial sistólica medida en consulta en 5 mg/dL, tanto a los tres meses como al año, una reducción comparable a algunos medicamentos de primera línea. Al cabo de un año, el baduanjin mostró resultados similares a los de una caminata. El estudio destaca que los beneficios se mantuvieron incluso sin un seguimiento continuo después de los tres meses.
“El baduanjin se practica en China desde hace más de 800 años, y este estudio demuestra cómo se pueden validar enfoques ancestrales, accesibles y de bajo costo mediante investigaciones aleatorizadas de alta calidad”, dijo Harlan M. Krumholz, editor en jefe de JACC y docente de la Facultad de Medicina de Yale. “El efecto sobre la presión arterial es similar al observado en ensayos clínicos de referencia, pero se logra sin medicamentos, costos ni efectos secundarios. Esto lo hace altamente escalable para la prevención comunitaria, incluso en entornos con recursos limitados”.
Otro tip para evitar la hipertensión arterial: evita los alimentos con conservadores.