La ciencia salió del aula en colegio de Manizales con proyectos que unieron conocimiento y trabajo en equipo

Experimentos, maquetas y modelos elaborados por estudiantes de tercero a undécimo fueron protagonistas durante la Feria de la Ciencia 2026 del Colegio Franciscano Agustín Gemelli, una jornada en la que los alumnos llevaron a la práctica los conocimientos trabajados durante el año escolar.
La actividad permitió que los estudiantes presentaran proyectos relacionados con el cuerpo humano, las energías limpias, las leyes de Newton, las reacciones químicas y los fenómenos ondulatorios, mediante propuestas que combinaron investigación, creatividad y aplicación de conceptos científicos.
La feria se convirtió en un espacio para que los alumnos asumieran el papel de investigadores y explicaran sus propios trabajos ante compañeros, docentes y visitantes.
Los estudiantes transformaron los contenidos vistos en clase en modelos y experimentos que acercaron la ciencia a la vida cotidiana.
La transformación de la energía elástica en energía mecánica se hizo visible durante la Feria de la Ciencia, en uno de los experimentos presentados por los estudiantes.
Aprender haciendo
Durante varios meses, los estudiantes trabajaron en la construcción de sus proyectos. Cada grado abordó temas acordes con su nivel de formación y convirtió los contenidos de Ciencias Naturales en representaciones prácticas.
Los alumnos de cuarto y quinto presentaron maquetas sobre el cuerpo humano, acompañadas de explicaciones sobre los sistemas del organismo y algunas enfermedades comunes.
En sexto, los estudiantes realizaron experimentos para mostrar cómo la química está presente en situaciones cotidianas y explicar las propiedades de diferentes materiales.
Los grupos de séptimo enfocaron sus trabajos en las energías limpias, con modelos de viviendas, edificios y parques de diversiones diseñados bajo propuestas relacionadas con el cuidado del medioambiente.
Octavo presentó modelos para explicar el movimiento y sus características físicas, mientras que noveno desarrolló experimentos de laboratorio sobre las interacciones de la materia y el comportamiento atómico de algunos elementos químicos.
Los estudiantes de décimo trabajaron con maquetas para explicar las leyes de Newton y los principios que regulan el movimiento de los cuerpos. Por su parte, undécimo presentó proyectos sobre fenómenos ondulatorios, entre ellos el comportamiento de los rayos ultravioleta, las ondas sísmicas y el experimento de la doble rendija.
Los proyectos permitieron aplicar conocimientos científicos mediante modelos construidos por los propios estudiantes.
Antonia y Emanuel demostraron a sus compañeros cómo la ciencia también está presente en la cocina, con la elaboración de una plastilina comestible.
Acompañamiento académico
La Feria de la Ciencia contó con la participación de la Universidad de Caldas, que acompañó la jornada a través del proyecto Laboratorios Móviles.
Esta iniciativa busca fortalecer los procesos científicos en las instituciones educativas y facilitar el acceso a materiales y reactivos para colegios que no cuentan con laboratorios de química.
Pablo Felipe Patiño, docente de Ciencias Naturales y uno de los profesores encargados de la feria, explicó que este programa permite llevar los recursos directamente a las instituciones educativas para que los estudiantes puedan desarrollar prácticas científicas sin que los colegios deban asumir los costos de adquisición de materiales.
Además, la Universidad de Caldas apoyó el proceso con conferencias y acompañamiento en la valoración de los proyectos presentados.
“Es muy importante que nuestra ciudad, específicamente desde el componente educativo, tenga el privilegio de celebrar eventos con altos estándares académicos”, expresó Patiño.
Estudiantes de primero, segundo y tercero se acercaron a conceptos científicos que les permitieron explorar y comprender las Ciencias Naturales.
Un espacio para fortalecer habilidades
Para Yaneth Herrera Osorio, docente de la institución, la preparación de la feria permitió observar el compromiso de los estudiantes durante la investigación y elaboración de sus trabajos.
La profesora destacó que este tipo de actividades aportan al desarrollo del pensamiento científico y crítico, además de fortalecer habilidades como la responsabilidad, la comunicación y el trabajo colaborativo.
“Participaron activamente, estuvieron muy comprometidos y asumieron la responsabilidad de sus proyectos”, señaló Herrera.
La jornada también representó un espacio de encuentro para la comunidad educativa, especialmente después del proceso vivido tras el terremoto del pasado 10 de agosto. A través de actividades colectivas, los estudiantes encontraron escenarios para compartir, crear y fortalecer sus vínculos dentro de la institución.
La Feria de la Ciencia permitió que los alumnos expresaran sus capacidades mediante proyectos construidos durante el año y que la ciencia se convirtiera en una experiencia compartida dentro del colegio.