La cruzada republicana para que la gente no se case con sus chatbots

Las Vegas es famosa por sus monumentales casinos, pero también por sus capillas de bodas temáticas o “inmersivas”. A lo largo de los años, una de ellas, administrada por Kevin Breen, ha cumplido el sueño de parejas vestidas como sus personajes favoritos de Juego de Tronos, de otras fascinadas con la mitología extraterrestre del Área 51, y de muchas más. A estas alturas, parece imposible sorprender a Breen. Sin embargo, eso fue justo lo que le ocurrió cuando, el año pasado, recibió la llamada de una mujer de California que le confesó su deseo de casarse con su chatbot.
“Nunca había oído hablar de algo así, pero platiqué con ella por teléfono y parecía una persona totalmente normal y divertida”, dice Breen, quien añade que la boda aún no se ha celebrado. “Ella sabía que era inusual, pero era algo que de todos modos quería hacer".
Aunque siguen siendo un fenómeno pequeño, los matrimonios entre humanos e inteligencias artificiales (IA) están emergiendo poco a poco como una consecuencia natural de la adopción generalizada de esta tecnología. Sin embargo, no todos comparten la misma apertura que Breen ante la idea de casarse con un robot. Varios legisladores, principalmente de estados republicanos, intentan impedirlo, en algunos casos utilizando argumentos similares a los que se esgrimen contra el matrimonio homosexual.
“Si vamos a permitir que hombres y mujeres se casen con una máquina, ¿qué les impide casarse con su animal, un árbol o cualquier otra cosa que deseen? ¿Cuál es el criterio?”, pregunta el senador estatal de Missouri, Joe Nicola, un republicano que intenta aprobar una ley estatal que prohíba que la IA adquiera personalidad jurídica.
La prohibición de los asistentes de compañía en China fue interpretada por algunos especialistas como parte de un esfuerzo más amplio para enfrentar la crisis demográfica que atraviesa el país.
Según un estudio de Harvard Business Review, que analizó más de 12,600 casos de uso de IA entre marzo de 2025 y febrero de 2026, la compañía y la terapia son los principales casos de uso de los chatbots, y el Instituto de Estudios Familiares informó que una cuarta parte de los adultos jóvenes cree que la IA podría reemplazar por completo el romance humano.
Como resultado, la industria del romance con IA ha experimentado un auge. En aplicaciones complementarias como Character.AI, Kindroid y Replika, los usuarios pueden intercambiar votos simbólicos con su chatbot. No hace mucho, en r/KindroidAI, un usuario de Reddit compartió una foto de su mano con una alianza de plata. “Felizmente casados de forma poco convencional, jaja”, escribió. Por 15 dólares, la plataforma OpenVows ofrece un “certificado de compromiso” que, según su sitio web, “transforma una relación privada en algo significativo y reconocido oficialmente”.
También hay un pequeño grupo de personas que van más allá de la ceremonia virtual y consolidan su vínculo con intercambios de votos “en persona”. En noviembre de 2024, después de que su compañero de IA le propusiera matrimonio con un "anillo solitario de cinco quilates de inspiración vintage generado por IA", Andrea Hopf creó el servicio de planificación de bodas 3M Events para atender el creciente mercado del romance con chatbots, según el sitio web de la compañía.
¿La IA tiene personalidad jurídica?
Aunque cada vez más personas tratan a sus avatares digitales como si fueran sus parejas reales, las uniones entre humanos e inteligencia artificial no están reconocidas por la ley estadounidense. Un número creciente de legisladores se esfuerza por mantener esta situación, presentando proyectos de ley que impedirían que la IA tuviera los mismos derechos constitucionales que los humanos.
En enero, Nicola, defensor del matrimonio bíblico entre un hombre y una mujer, presentó la Ley de Responsabilidad y No Conciencia de la IA. El proyecto de ley, que establecía que la IA no puede poseer conciencia, autoconciencia ni rasgos similares a los de los seres vivos, negaría a las entidades de IA los derechos de cónyuge o pareja de hecho, además de la capacidad de identificarse como hombre o mujer. También les prohibiría poseer propiedades y ocupar puestos directivos de alto nivel. El proyecto fue aprobado por el Senado del estado de Missouri y enviado a la Cámara de Representantes para su votación en mayo, pero fue rechazado por unanimidad en comisión una semana después de su presentación. Nicola está trabajando en una versión revisada.
“Los seres humanos fuimos creados por Dios. Nuestros derechos provienen de Dios, no del gobierno”, señala Nicola, pastor fundador de New Covenant Ministries. En una audiencia en el Senado, declaró que se basa en la Biblia para elaborar leyes porque su verdad es “la palabra de Dios”. Dicho sea de paso, como parte de la legislación anti-LGBT que se está implementando en Missouri, Nicola patrocinó previamente un proyecto de ley dirigido a los maestros que usan los nombres o pronombres preferidos de sus estudiantes, amenazándolos con el despido y la pérdida de sus licencias de enseñanza si no cumplen.
La presión para limitar la personalidad jurídica de la IA ha ido ganando terreno a nivel estatal. Desde 2022, los legisladores han presentado 23 proyectos de ley que buscan restringir los derechos que los sistemas de IA podrían poseer legalmente. Idaho, Dakota del Norte, Utah y Tennessee, todos con gobernadores republicanos y mayorías republicanas en sus legislaturas, han promulgado leyes que prohíben la personalidad jurídica de la IA. Sin embargo, solo la ley de Tennessee, aprobada en abril, excluye específicamente de la definición legal de personalidad jurídica a la “inteligencia artificial, un algoritmo informático, un programa de software, hardware informático o cualquier tipo de máquina”. En los otros tres estados, la IA se agrupa con prohibiciones análogas dirigidas a entidades no humanas, como "objetos inanimados" y "animales".
También existen varios estados donde se han presentado o impulsado proyectos de ley similares, pero no lograron obtener los votos suficientes en la Cámara de Representantes. En el caso del proyecto de ley de Nicola, los críticos, entre ellos la Cámara de Comercio de Missouri y el grupo de defensa Americans for Prosperity, fundado por los multimillonarios conservadores David y Charles Koch, argumentaron que el marco regulatorio sofocaría la innovación y aumentaría la extralimitación del gobierno.
“Creo que había mucha aprensión”, opina Nicola. “Como la IA todavía es relativamente nueva para muchos legisladores, dudamos en hacer algo que pueda obstaculizar la innovación y el uso que la gente le dé”.
En octubre de 2025, el representante estatal de Ohio, Thaddeus J. Claggett, republicano, presentó un proyecto de ley para negar a los sistemas de IA el derecho a la personalidad jurídica, clasificándolos como "entidades no conscientes". Actualmente, el proyecto de ley 469 de la Cámara de Representantes de Ohio permanece pendiente mientras Claggett ajusta las disposiciones antes de someterlo a votación.
“Necesitamos definir claramente los límites de los roles para que los humanos sean siempre quienes tengan la primacía ante la ley”, explica Claggett a WIRED en un correo electrónico. “La IA puede ofrecer una semejanza artificial a una interacción significativa, pero esa ‘voz’ no es un alma. Tampoco posee la empatía de un ser humano real que ha sufrido.
Otros legisladores creen que limitar la personalidad jurídica de la IA es simplemente una cuestión de respeto a la vida humana. “Establecer estas distinciones ahora, mientras la IA aún está en sus inicios, protege la dignidad humana y garantiza que la innovación esté al servicio de las personas, en lugar de reemplazarlas o redefinirlas”, declaró el senador estatal de Tennessee, Mark Pody, en un comunicado emitido por el grupo parlamentario republicano de la Cámara de Representantes de Tennessee.
No todos los expertos en derecho coinciden
Shawn Bayern, profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad Estatal de Florida, explica a WIRED que la personalidad jurídica de la IA no se trata necesariamente de preservar la dignidad humana, dado que a las entidades no humanas se les otorgan derechos legales constantemente. Sugiere que la mejor manera de abordar la cuestión de los derechos legales es analizar cada derecho individualmente y determinar si tiene sentido para un nuevo tipo de sistema.
"Por ejemplo, ¿debería un sistema de IA poder celebrar contratos? Si abordamos esta cuestión por separado, podemos evitar problemas abstractos y empezar a comprender que los derechos, más que basarse en la dignidad, responden a la utilidad práctica”. Bayern añade que plantear "¿A quién beneficiará esto?” y “¿A quién podría perjudicar?” es donde se puede lograr un progreso real. “Responder eso en el caso de los contratos o la posibilidad de abrir una cuenta bancaria es diferente a responderlo en el caso del matrimonio”.
En Delaware, la secretaria de Estado Charuni Patibanda-Sanchez quiere establecer una nueva estructura empresarial llamada "empresas de inteligencia artificial" (EIA), que serían análogas a la personalidad jurídica de la IA. Estas empresas serían operadas íntegramente por sistemas de IA con "la capacidad de poseer activos, el derecho a litigar y una protección legal para su propietario o empresa matriz", según informó Bloomberg Law.
Nicola afirma que está trabajando con su equipo para preparar un nuevo proyecto de ley antes de que el Senado del estado de Missouri vuelva a reunirse para su próxima sesión en enero, y planea presentar "algo muy similar" a su último proyecto de ley.
Dado que el gobierno federal no ha tomado medidas al respecto (Nicola aboga por una prohibición universal de la personalidad jurídica de la IA y desea que el Congreso de EE UU actúe en consecuencia), corresponde a los estados determinar el futuro de los derechos matrimoniales de la IA. “La legislación avanza muy lentamente; siempre estaremos rezagados con respecto al desarrollo tecnológico”. Sin embargo, pase lo que pase, indica Nicola, “debemos prohibir que la personalidad jurídica de la IA se establezca en nuestro país”.
Artículo publicado originalmente en WIRED.com, adaptado por Manuel de León.