La directora de cine porno que tiene un vino con su nombre y convierte la gastronomía en protagonista de sus películas

Erika Lust es conocida como directora y productora de cine porno independiente. También es una gurmet redomada que lleva "muchos años" disfrutando de restaurantes, coctelerías y 'wine bars' de Barcelona. Y esa mezcla de trabajo y pasión queda reflejada en muchas de sus películas, que tienen la gastronomía como protagonista: 'Xocolate', 'Hats off to the chef', 'Wine is the best lubricant', 'Café Crush', 'The cooking show', 'Bake me a Cake', 'Tease Cake' ("evidentemente tenía que rodar algo con tartas"), 'Horngry' (el cocinero de un 'food truck' se lía con tres chicas)...
"¡Es que podría tener una categoría para 'foodies' en mi filmografía!", sonríe. La última que acaba de estrenar, bajo la dirección de Rebecca Stewart, es 'Olive oil', donde el aceite de oliva es, por escribirlo finamente, uno más de los fluidos que intercambian los actores.
La directora y productora de cine porno independiente Erika Lust, con una lata de aceite Jaleo, tras la presentación de la película 'Olive oil'. / Alice Hanako
"El mundo del porno y el mundo 'foodie' tienen una audiencia con intereses muy parecidos: el deseo, el placer, la lujuria o la gula...", razona la cineasta tras la proyección de este último cortometraje, que ha tenido lugar en la sede de su productora como parte de un 'afterwork' ('afterlust', lo llama ella) en el que la divertida marca de aceite Jaleo se ha presentado en sociedad con una merienda a base de bocados elaborados con el oro líquido.
El concepto 'porn food'
"Además -continúa-, la gastronomía es uno de los pocos ámbitos donde se habla de pornografía de manera positiva, divertida, cachonda, con un guiño: existe la expresión 'food porn'", subraya Lust, al tiempo que lamenta que, "en general, la sociedad habla del porno de una manera negativa, como si fuera un género de mierda".
Fan de los vinos naturales desde hace años
Por eso monta los 'afterlust'. "Quiero que la gente pierda el miedo a la pornografía, sobre todo a este cine erótico independiente que hacemos, y para ello abrimos nuestras oficinas con estos 'afterworks'". En el de mayo, la directora y productora, que destaca por unas cintas de estética muy cuidada, con un punto divertido y una mirada feminista, aprovechó para lanzar su vino, llamado Lust.
"Hace años comencé a beber vinos naturales, supongo que porque me gustan las cosas hechas con cariño, con intención y con un proceso humano, no industrial y poco personal. Iba mucho a Bar Brutal, en calle de la Princesa, donde la sumiller que había, Nuria [Renom], me proponía probar cosas. Había uno que se llamaba Erotico que me gustaba mucho...".
Varias botellas de Lust 2022 (La Natural). / Fua Querida Studio
Así fue como, probando y probando vinos, conoció a Rafa Camps, de La Natural, una tienda de vinos que también lanza colecciones propias. Es lo que hizo con Lust. "Probé un par de líneas diferentes, me enamoré de una y lanzamos una colección de 280 botellas con mi etiqueta", apunta la empresaria.
Lust 2022 (La Natural). / El Periódico
Se trata de un clarete de 2022 de la Terra Alta que, según La Natural, es "vibrante, ligero y fresco". "Combina el estilo seductor de la muscat con el carácter envolvente y salvaje de la garnacha", añade la nota de cata, en la que no falta el guiño al trabajo de la cineasta: "Hecho para disfrutarse sin prisa, en esos momentos donde la conversación fluye, la energía cambia y el deseo aparece".
Dice Lust que han vendido casi todas las botellas (cuesta 15,95 €) y que ya está pensando en una nueva colección. "Quiero sacar uno cada año, que tenga un estilo y una etiqueta distinta cada vez, y que se convierta en una tradición", comenta con la misma ilusión, o eso parece, que estrena una película.
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