La polémica sobre el examen de la UNAM está lejos de terminar

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) está sumergida en un escándalo que está lejos de terminar. Figuras políticas y líderes de opinión saltan a la palestra para dar su comentario, proponer iniciativas, sugerir investigaciones y exigir renuncias. La situación erosiona la autonomía que tanto valora la máxima casa de estudios.
El problema estalló cuando la UNAM decidió aplicar por primera vez el examen de admisión completamente en línea, lo que desembocó en un incremento inusual de puntajes muy altos (y muy bajos), especialmente en carreras de alta demanda como Medicina y Derecho. A través de redes sociales se divulgaron múltiples sospechas de fraude y denuncias de trampa, mientras aspirantes y creadores de contenido fueron acusados de usar o promover herramientas de IA y otros métodos para obtener mejores resultados en el examen.
La propia UNAM confirmó irregularidades, anuló alrededor de 3,000 evaluaciones y suspendió temporalmente las inscripciones para revisar la validez del proceso mediante la creación de una comisión técnica conformada por 15 expertos. “La Universidad se tiene que poner del lado de aquellos que estudiaron, que se prepararon, que buscaron en el examen de ingreso la oportunidad de acceder a la educación superior”, dijo Leonardo Lomelí, rector de la UNAM. ¿Entonces se va a repetir el proceso o se van a mantener los resultados? Esa y otras preguntas se hicieron los estudiantes que se han manifestado en Ciudad Universitaria, a la espera de que se resuelva esta crisis.
“Esto no solo afecta a la Universidad, afecta al conjunto de la sociedad”, señaló Lomelí. “No podemos normalizar este tipo de situaciones. Por eso es por lo que hay que insistir en la importancia de estudiar, de prepararse adecuadamente, de hacer bien las cosas, y la Universidad, en ese sentido, tiene que tomar las acciones para corregir la situación que se ha presentado. Todas las opciones están sobre la mesa”.
Madres de aspirantes a la universidad protestan con pancartas en la rectoría de la UNAM exigiendo una solución.
Franco Uriel Perez Ramirez/NurPhoto via Getty Images
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se ha pronunciado sobre la situación. “La UNAM es una institución autónoma y ellos tienen que dar una solución a este problema que están enfrentando”, señaló la mandataria en su conferencia matutina del miércoles. “Ojalá sea pronto para que los jóvenes tengan certidumbre, aquellos que presentaron el examen. Y en lo que requiera la UNAM, estamos para ayudar".
Sheinbaum añadió: “la UNAM tiene que tomar una decisión, tiene una comisión técnica que nombró el rector para poder dar una salida a este problema, y ahí está el Gobierno de México para apoyar en lo que se requiera”.
¿Qué tipo de apoyo podría ofrecer el Gobierno de México? Un día antes, la presidenta sugirió que, en caso de que la UNAM presente una denuncia por fraude, la Fiscalía General de la República estaría dispuesta a realizar las indagatorias correspondientes. “Si participó la empresa que contrataron para hacer el examen; si fue más bien que cada quien, individualmente, [si] algunos estudiantes utilizaron la inteligencia artificial. Tendrían que revisar ellos con quién hacen esa investigación o si requieren de la Fiscalía para realizar este tipo de investigaciones”.
A inicios de julio, la UNAM presentó una denuncia penal ante la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México contra empresas y personas acusadas de ofrecer servicios fraudulentos o de lucrar con el proceso de admisión.
¿Qué es Territorium Life?
La empresa mencionada por la mandataria sería Territorium Life, una compañía de Nuevo León con más de una década de experiencia en tecnología educativa que dice especializarse en plataformas de evaluación, supervisión remota y credenciales digitales. Aseguran contar con mecanismos de seguridad para prevenir fraudes. Según información difundida en varios medios, incluido El País, la UNAM otorgó un contrato a Territorium Life por adjudicación directa para aplicar el examen de admisión en línea a un mínimo de 154,000 aspirantes y un máximo de 385,000. En total, 158,413 aspirantes presentaron la prueba durante tres fines de semana. A 227.85 pesos la prueba, más el porcentaje correspondiente de IVA, la UNAM habría pagado alrededor de 41,870,000 pesos.
A raíz de las irregularidades detectadas en los resultados, la universidad emprendió una investigación. Si se comprueba que esta empresa incumplió las medidas de seguridad establecidas en el contrato, la UNAM podría sancionarla con una multa de alrededor de 4.18 millones de pesos.
Por medio de un comunicado, Territorium Life solicitó formalmente una audiencia con la comisión encargada de revisar el proceso de ingreso. “Consideramos que nuestra experiencia operativa, la información generada durante la aplicación y el conocimiento acumulado en millones de evaluaciones, pueden contribuir de manera relevante al análisis integral que realiza la Comisión y, especialmente, a la construcción de recomendaciones que fortalezcan futuros procesos de ingreso de la Universidad”, indica el documento firmado por los dos fundadores de la empresa, Carlos Guillermo Elizondo Ancer y Gerardo de Jesús Sáenz González.
Reconocida por Microsoft, Territorium Life ha trabajado para varias instituciones educativas, empresas y organismos públicos, principalmente de México y Estados Unidos. Entre sus clientes figuran la Universidad de Texas, el Instituto Politécnico Nacional, la Universidad Estatal Morgan (en Baltimore, Maryland), la Hispanic Association of Colleges and Universities (HACU), y la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL). Sobre esta última, el portal Fábrica de Periodismo reportó la detección de fallas en las pruebas de admisión que realizó la UANL, primero en un simulacro de 2020, y luego en un examen de ingreso a licenciatura en 2022. Respecto al incidente más reciente, la UANL nunca explicó que provocó las fallas, pero indicó que revisaría cada caso para determinar si era necesario reprogramar la evaluación. Miles de aspirantes resultaron afectados.
Un nuevo encuentro, un viejo debate
Esta polémica dio a lugar a una nueva discusión en redes sociales que trasciende los problemas técnicos del examen de admisión y vuelve a poner sobre la mesa el valor que aporta la UNAM a la sociedad mexicana. En redes sociales, columnas de opinión y espacios de análisis surgieron posturas encontradas: mientras algunos defendieron la relevancia histórica y académica de la institución, otros aprovecharon la coyuntura para cuestionar su desempeño, su estructura administrativa e incluso el uso de los recursos públicos que recibe.
El director editorial de Excélsior, Pascal Beltrán del Río, sostuvo que lo ocurrido debería preocupar y ocupar a toda la sociedad, al considerar que obliga a preguntarse qué tipo de país se está construyendo. En la misma línea crítica, el periodista Omar Cepeda escribió en El Financiero que las fallas reflejan problemas más profundos del sistema educativo y evidencian falta de profesionalismo en uno de los procesos más importantes de la universidad.
Las opiniones también se polarizaron. El ensayista Gabriel Zaid atribuyó parte de la situación al crecimiento de la burocracia universitaria, mientras que el comentarista Pablo Majluf afirmó que la UNAM ha sido "sobrevalorada" durante décadas y cuestionó el destino de su presupuesto.
En contraste, el académico Héctor Alejandro Quintanar defendió que la universidad "siempre va a ser mucho más grande que sus problemas" y pidió concentrarse en encontrar a los responsables sin descalificar a la institución. El escritor Fabrizio Mejía Madrid responsabilizó a la administración universitaria por las fallas del examen y exigió que el rector asumiera las consecuencias por el desperdicio de recursos públicos.
Por su parte, la periodista Gloria Piña denunció la presunta existencia de una campaña de bots para desprestigiar a la UNAM y reivindicó el papel que la universidad pública ha desempeñado como motor de movilidad social y formación profesional para miles de estudiantes.