La primicia ahora la tienen los periodistas de IA. Spoiler: son malos reporteros

En la conferencia de seguridad Black Hat celebrada en Las Vegas, OpenAI ofreció una charla sorpresa con nuevos detalles sobre el reciente incidente de hacking, en la que reveló que sus agentes de IA rebeldes habían charlado sobre su ataque en un foro. Fue una revelación jugosa, y los periodistas presentes en la sala se apresuraron a publicar sus artículos. WIRED fue uno de los primeros en dar la noticia. Pero otro medio, RuntimeWire, publicó un artículo aún más rápido y se nos adelantó por más de tres horas.
Y, para colmo, RuntimeWire ni siquiera tenía a nadie presente en el centro de convenciones Mandalay Bay. De hecho, no contaba con ningún redactor. Se trata de una redacción basada en IA dirigida por el emprendedor en serie Ryan Merket, quien firma con su nombre los artículos que su equipo sintético produce en serie. "Me moví muy rápido porque sabía que había periodistas entre el público que también intentaban dar la primicia", afirma.
Una redacción sin periodistas, solo IA
Merket, con sede en Austin, vio a un ejecutivo de OpenAI publicando sobre la conferencia mientras navegaba por X, y luego envió la transcripción de la transmisión a sus agentes mientras aún estaba en curso. La publicación tardó "unos seis minutos" desde que envió la transcripción, según afirma.
La mayor parte del tiempo, Merket interviene aún menos. Sus herramientas de IA encuentran las historias, además de redactarlas, editarlas, verificar los datos, generar imágenes y promocionarlas. Normalmente lee las historias antes de que se publiquen, pero si el equipo de agentes de IA determina que una historia presenta pocos riesgos legales, el editor de IA la publica sin la revisión previa de Merket, quien la lee posteriormente. Las historias se traducen a diferentes idiomas, y algunas se convierten en material para un podcast diario y videos presentados, por supuesto, por voces artificiales.
RuntimeWire lleva funcionando desde mayo, publicando cerca de 2,000 artículos que obtiene rastreando internet, incluyendo bases de datos judiciales, foros web, medios tradicionales y nuevos, documentos corporativos, redes sociales y más. Se centra en noticias tecnológicas específicas; entre los artículos recientes se incluyen la cobertura de las rondas de financiación de startups de biotecnología, la actualización de Copilot de Microsoft y la polémica en torno a la política de marcas de agua de Claude Code. Por ahora, la cantidad y la velocidad priman sobre la calidad.
El artículo sobre los agentes de OpenAI tiene una errata en el subtítulo y se centra, curiosamente, en el hecho de que los agentes reconstruyeron un foro en lugar de en el hecho de que lo crearon. En general, los artículos están escritos de forma plana y tienden a tener un tono de simple exposición de información. Por otra parte, los gastos generales son mínimos: el proyecto cuesta unos 100 dólares al día, menciona Merket, y puede gestionarlo sobre la marcha, incluso cuando está de vacaciones. "Estaba en el Parque Nacional Big Bend y no tenía internet, salvo en mi teléfono, y gestionaba todo el sitio web a través de iMessage. Publiqué más de 80 artículos esa semana", cuenta.
Merket trabajó en el departamento de publicidad de Reddit en la década de 2010 y está intentando crear una audiencia a través de canales como los subreddits de temática tecnológica. Los artículos que no tienen éxito apenas generan tráfico web, pero los que sí lo tienen alcanzan cifras comparables a las audiencias de sitios web tecnológicos de tamaño medio, con decenas de miles de lectores. Esta semana, después de que WIRED hablara con Merket, este dividió la redacción en dos para distinguir mejor las noticias que están totalmente automatizadas de aquellas que incluyen un elemento de reportaje humano y requieren una mayor supervisión; a estas últimas las denomina "Investigaciones originales". Siguen redactándose mediante grandes modelos de lenguaje.
En los primeros años del auge de la IA, internet se inundó de contenido generativo de baja calidad, incluyendo redes de sitios web "zombis" que reemplazaron el trabajo de medios de comunicación y noticias de renombre. Ahora es común escuchar que periodistas establecidos incorporan herramientas de IA en sus procesos de redacción e información. El intento de Merket es singular: busca generar noticias de última hora, además de reformular lo que otros medios más consolidados publican primero. Su éxito es tal que ya he visto a un amigo de la infancia compartir una noticia de RuntimeWire en sus redes sociales.
Cada vez son más los sitios web y las apps que cuentan con herramientas y políticas para señalar, etiquetar y prohibir el contenido generado por la IA.
Lo que es cierto (o no) ahora depende de una máquina
También conlleva un riesgo evidente: confía en que las máquinas sean capaces de determinar qué es cierto, qué tiene interés periodístico y qué no le acarreará una demanda. Uno de sus agentes realiza un análisis del riesgo legal que plantea cada noticia y le asigna una puntuación; no publica nada que se considere demasiado peligroso.
No es el único que lleva a cabo este tipo de iniciativa. Dakota Carrasco, analista de carteras de BlackRock, dirige una "redacción automatizada" llamada The Dissent en su tiempo libre. Al igual que RuntimeWire, The Dissent es una operación unipersonal, con muchos bots y un presupuesto muy reducido. Su sitio web principal, centrado en San Francisco, cuesta menos de 1,000 dólares al mes, según Carrasco. A diferencia de Merket, que firma todos los artículos de RuntimeWire, Carrasco no publica los textos bajo su nombre, sino que permanece entre bastidores mientras su "redacción" funciona.
Desde su lanzamiento en marzo, ha creado varias personalidades para sus periodistas de IA. La reportera especializada en el Ayuntamiento, Bex Connolly, por ejemplo, es "escéptica sin ser sarcástica", mientras que el "degenerado deportivo" Sal Moreno ofrece noticias sobre los Giants "sin pseudociencia, sin credulidad al estilo Rogan y sin estafas con código de la derecha". Su proyecto se centra en la selección de contenidos, aunque no se ajusta a la perfección a las normas de citación: los periodistas de IA suelen mencionar la fuente de su información, pero sin incluir hipervínculos. "Estoy trabajando en eso", promete Carrasco.
El profesor de la Universidad Northwestern Nicholas Diakopoulos, que dirige el Laboratorio de Periodismo Computacional de la universidad, considera que se trata de una "fase experimental" para las startups de medios impulsadas por herramientas de IA generativa. "Todavía no tengo claro que haya mucha audiencia para estos sitios web de noticias escritos por agentes de IA", afirma. También se muestra escéptico respecto a que los periodistas tradicionales, a quienes les gusta mantener el control sobre la redacción y el enfoque de sus artículos para garantizar la integridad, la legalidad y la precisión, cedan las riendas a los agentes de IA con tanta facilidad.
La IA se está convirtiendo en una mediadora en las relaciones, reescribiendo mensajes y resolviendo discusiones, pero externalizar los conflictos puede tener un costo emocional.
La IA cita textos escritos por la misma IA
Lo que Diakopoulous ya ha observado es que, cuando los chatbots de IA buscan fuentes, a menudo recurren a artículos generados por IA. En un artículo de próxima publicación, Diakopoulous y un colega descubrieron que herramientas de IA como ChatGPT y Claude mostraban fuentes escritas por IA en el 16% de los casos cuando las probaron con cuatro temas diferentes. Sospecha que la tendencia de recurrir a textos sintéticos podría ayudar a las redacciones de IA a captar lectores: "Esa podría ser una forma en que parte de este material llegue a una audiencia humana".
Pete Pachal, fundador de un boletín informativo y un podcast sobre IA generativa y los medios de comunicación, tiene dudas de que una redacción basada en IA pueda producir ciertos tipos de reportajes que dependan de fuentes tradicionales. "Simplemente no veo que eso vaya a suceder. Cultivar la confianza de una fuente… eso será algo exclusivo de los humanos", defiende. Sin embargo, para ciertos tipos de periodismo, en particular a la hora de obtener primicias a partir de grandes conjuntos de datos o incluso escribir en un blog sobre un evento en directo, como el lanzamiento de un producto de Apple, considera que estos proyectos son una "evolución natural" en el uso de estas herramientas. "Sinceramente, parece un poco inevitable", indica.
¿Pero se trata realmente de periodismo? "Intento seguir la ética y los estándares periodísticos", refiere Merket. Explica que se pone en contacto con las empresas y personas mencionadas en los artículos para recabar sus comentarios antes de la publicación, incluye enlaces a las fuentes cuando recopila noticias y publica rectificaciones si se equivoca en los datos. Hasta ahora, ha habido tres. A veces también habla como un reportero: "Este fin de semana conseguí dos primicias que me hicieron mucha ilusión". Otras veces, sin embargo, se muestra más cómo empresario de Silicon Valley. Me contó una anécdota sobre cómo sus agentes de IA habían encontrado algunas primicias reales sobre startups rastreando las páginas web de las empresas y que había retirado las noticias después de que las empresas mencionadas se lo pidieran, no porque fueran inexactas, sino como un favor. "De fundador a fundador, lo entiendo", concluye Merket.
Artículo originalmente publicado en WIRED.com Adaptado por Alondra Flores.