Spider-Man: Brand New Day es la película que necesita la generación hiperconectada
“Spider-Man: Brand New Day” nos recuerda la esencia de los cómics: un hombre que continúa levantándose, incluso en sus momentos más bajos. Si quieres una típica película de superhéroes, con escenas de acción y cameos y no mucho más, mejor busca otra cosa.
“Brand New Day” es una película de Spider-Man profundamente emotiva y más madura que cualquier otra de la trilogía “Home”. Los personajes maduraron, Ned y MJ siguieron adelante con sus vidas, mientras Peter Parker intenta abrirse camino en el mundo por su cuenta: una hazaña difícil, con o sin superpoderes.
La cinta refleja la actualidad en múltiples niveles. La era de la conexión es también la era del aislamiento, y los temas de la soledad y el anhelo de una conexión auténtica resuenan en una época en la que las relaciones se ven mediadas por las pantallas.
En otro nivel, el filme establece un paralelismo con nuestra lucha cultural frente a la IA. Es más fácil que nunca generar contenido que parezca una película, una foto o un cómic, sin que realmente lo sea. Los resultados de taquilla de las películas de superhéroes están lejos de su máximo histórico de 2019, y limitarse a producir éxitos de taquilla en cadena que sigan la fórmula establecida no garantiza el éxito.
En cambio, “Brand New Day” da la sensación de que se creó con cariño por personas que entienden a los personajes, que aman a Marvel y que confían en que el público sienta algo más allá de limitarse a ver algo. Se percibe como una continuación de lo que iniciaron los “Thunderbolts (los Nuevos Vengadores)”: una narrativa de superhéroes establecida en un territorio más oscuro y emotivo.
“Brand New Day” se centra en lo que significa ser humano: llorar la pérdida, añorar y cuidarnos unos a otros. El público se ve arrastrado por la nostalgia de la película incluso antes de entrar en la sala, gracias a la larga espera desde “No Way Home”, que se estrenó en diciembre de 2021. Como oponente persistente de los largos intervalos entre entregas de una serie o trilogía, tengo que admitir que, en este caso, beneficia a la trama, a los actores y a la película en su conjunto.
No solo tiene sentido que haya pasado tiempo en el Nueva York de Spider-Man, sino que también tiene sentido que el público haya pasado tiempo echando de menos a Peter, MJ y Ned, preguntándose cómo estarán y deseando volver a verlos juntos. Esto hace que los momentos emotivos de la película resuenen aún más.
También ha beneficiado a los actores. Desde que se estrenó “No Way Home”, Tom Holland y Zendaya han tenido una increíble lista de películas (como ambos en “La Odisea”, de Christopher Nolan), aportando a sus personajes el beneficio de su experiencia y dotando a toda la película de interpretaciones convincentes y emotivas.
Esta es la mejor interpretación de Holland como Peter Parker. Aporta una profundidad y una sinceridad al personaje que nos hace recordar por qué lo alentamos, nos compadecemos de él y nos identificamos con él. A esto se le suma la increíble química entre Zendaya y Holland, con una intensidad emocional arraigada en su relación en la vida real y que se traduce en la pantalla.
El personaje de Sadie Sink ayuda mucho al tono emocional de la película. La forma en que interactúa con el Peter de Holland, y cómo sus arcos emocionales se hacen eco y se responden mutuamente, es uno de los grandes puntos fuertes de la película. El guión entrelaza sus historias en una catarsis profundamente satisfactoria y necesaria, y sus escenas le dan a la película algunos de sus momentos más conmovedores.
No todo es nostalgia y tristeza: hay cameos, plot twists, divertidas secuencias de acción y un montón de guiños para los fans de los cómics y los videojuegos. Las escenas centrales no son tan grandiosas ni impactantes como cabría esperar de las grandes producciones de Marvel y “Los Vengadores”, pero son entretenidas y cuentan con algunos momentos visualmente impactantes.
Crucialmente, los momentos de ligereza no parecen forzados. Se sienten fieles a cada personaje y encajan perfectamente en la escena. La alegría típica de Marvel sigue ahí; simplemente ha madurado un poco mejor.
Esta película abarca mucho y, en algunos momentos, parece alargarse, pero al final resulta satisfactoria y abre emocionantes posibilidades para el futuro del universo Marvel.
Hay momentos que anticipas y deducciones que puedes hacer desde el principio, pero la trama se desarrolló de formas que no había previsto (el público de mi sala dejó escapar exclamaciones de sorpresa en más de una ocasión). El corazón emocional de esta película no aterriza donde esperas, y eso hizo que el final fuera aún más conmovedor.
En el fondo, se trata de una historia de amor: entre amigos, entre familiares, entre Peter y una mujer. La película se sustenta en el poder de la comunidad y en el profundo dolor que sentimos ante su ausencia. Y en la era de las redes sociales y de la inteligencia artificial, esos pilares siguen en pie.
“Spider-Man: Brand New Day” se estrenará en los cines de México el 30 de julio de 2026.
Artículo originalmente publicado en WIRED Middle East. Adaptado por Ana Paula López.