Vania, limpiadora peruana trabajando en España: “Ganas 6€ la hora y limpias 400 habitaciones. Estoy harta de que digan que somos las fregonas que no piensan”

Publicado: 04/09/2026 · 08:00 CEST
Vania, limpiadora peruana trabajando en España: “Ganas 6€ la hora y limpias 400 habitaciones. Estoy harta de que digan que somos las fregonas que no piensan” | 'La Sexta'.
Vania Arana llegó a España buscando un solo objetivo: mejorar su calidad de vida. Creció en Perú y trabajó de profesora, pero la falta de oportunidades fue el factor definitivo que la llevó a abandonar su país de origen y aterrizar en un lugar totalmente extraño para ella.
Una vez en Barcelona, debido a la burocracia, no pudo homologar su título universitario. Sin alternativas, se vio forzada a coger la fregona y convertirse en limpiadora, con todo lo que ello conlleva.
Hoy es portavoz del sindicato de Las Kelly’s en Cataluña y no duda ni un segundo en alzar la voz para denunciar lo que sufren las limpiadoras en nuestro país.
Un ritmo de trabajo insostenible por 6 euros la hora
Las cifras del sector no mienten. La Encuesta de Población Activa (EPA) del Instituto Nacional de Estadística (INE) calcula que el sector hotelero emplea entre 110.000 y 113.000 camareras de piso en temporada alta. Es un colectivo muy feminizado: entre el 91% y el 93% son mujeres. Más de la mitad, además, son trabajadoras migrantes procedentes de América Latina y África.
La carga laboral diaria es asfixiante. Arana denuncia que las empresas exigen limpiar entre 25 y 30 habitaciones en jornadas de solo cinco o seis horas. Si la jornada es de ocho horas, la cifra supera las 30 habitaciones.
Los sueldos no acompañan este esfuerzo. Un contrato directo de ocho horas supone unos 50 euros al día, lo que equivale a poco más de seis euros la hora: «Tienes que hacer más de 400 habitaciones al mes para ser productiva», explica la mujer en una entrevista para WGH Spain.
«No somos fregonas, somos mujeres»
La situación empeora con las expresas externas. Muchas cadenas subcontratan el servicio para abaratar costes. Reducen las horas en el contrato de papel, pero exigen el mismo volumen de trabajo.
Incluso, muchas empleadas, tal y como detalla Arana, trabajan más de ocho horas, para cobrar menos. Tampoco se respeta el registro de jornada. Para no ser despedidas, las trabajadoras fichan su salida en el reloj y vuelven a subir a las plantas para terminar sus tareas.
«Estoy hasta los ovarios que digan que somos las fregonas que no piensan. No somos fregonas, somos mujeres con cargas familiares que quieren dignidad en su trabajo», añade la mujer.
«Las condiciones laborales han empeorado»
Limpiar no es una tarea fácil. El esfuerzo continuo pasa factura a la salud de las empleadas. Según la CC00, el 90% de las camareras de piso padecen alguna enfermedad crónica. Incluso el 71.5% consume fármacos para el dolor de forma habitual y un 74% sufre problemas de concentración.
Sin embargo, el problema a perder el empleo está latente. Quienes se organizan para protestar llegan a sufrir represalias inmediatas: «Si vas a un hotel y dices que eres una Kelly o que estás afiliada, estás vetada y no te dan trabajo», señala la mujer. Las denuncias judiciales suelen terminar en indemnizaciones por despido improcedente, pero nunca en la readmisión dentro de empresas.
Incluso reclaman que con la pandemia, «las condiciones laborales sí que han empeorado». «Lo último de lo que nos hemos enterado es que ofrecían 38€ por una jornada laboral de 8 horas. Esto es increíble. El convenio marca más o menos 50 €, pero ya no se puede ir tan bajo», explicaba hace unos meses a La Sexta.
Las Kelly's reclaman hacer modificaciones en la ley, sobre todo el artículo 42 del Estatuto de los Trabajadores buscando cambios, pero no se detienen. La solución que han encontrado es crear una central de reservas.
Tienen claro que «vamos a marcar la nueva era del turismo, un turismo basado en el respeto, en el derecho laboral y en el derecho humano».
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